sábado, 7 de septiembre de 2013

Horas

No queríamos dormir 
 nos queríamos comer el mundo 
 No podíamos dejar de estar a solas ni un segundo 
 Ida y vuelta de la cama 
 a la alfombra voladora 
 nos bastaba con dejar pasar 
 dejar pasar las horas 

Horas, horas, 
colgados como dos computadoras 
Horas, horas, 
meta echar carbón en la locomotora 

Recorriendo aquel edén 
de sólo dos metros cuadrados 
¿Que será de aquel colchón, de aquel colchón tan maltratado? 
Allá íbamos tu y yo 
llevados por el remolino 
nos dejábamos caer, caer, 
caer hacia el destino 

Durante horas, horas, 
colgados como dos computadoras 
Horas, horas, 
meta echar carbón en la locomotora 

 No queríamos dormir 
 nos queríamos comer a besos 
 No queríamos dejar de cometer ni un solo exceso 
 Nos venía a saludar en el balcón la luna llena 
 Nos bastaba con dejar morir 
 dejar morir la pena 

Horas, horas, 
colgados como dos computadoras 
Horas, horas, 
meta echar carbón en la locomotora 

 - Jorge Drexler -
 Imagen: Amanda Cas

6 comentarios:

7 dijo...

Por un momento...


hasta llegar


al final

del txto

creí tuyo, el poema...


al final


del poema...


me dí cuenta


de sí, eres tu


hablando él...


con tu voz

Jova dijo...

Dejarse caer y caer con la confianza de que no te lastimaras es simplemente maravilloso.

Jayja para tí... dijo...

esta tan hermoso tu blog! me encanta!

"...porque vos
blog mio
eres un pedazo de mi alma..."

saludos y un abrazo lleno de alma....Jayja

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Precioso texto

..NaNy.. dijo...

Hola paso de visita por tu blog y como siempre es un placer el leer todo lo que escribes. Saludos

Poetiza dijo...

Vengo a saludar y desearte: Felices fiestas, cuidate mucho.