lunes, 21 de noviembre de 2011

La existencia es concluyente.

Sucedió que una vez en un hotel se presentó un vendedor y el encargado dijo:

-Me va a ser muy difícil encontrarle una habitación, pues aunque hay una vacante, no se la puedo ofrecer.

El vendedor le respondió:

-Pero ¿cuál es la razón? ¿Por qué no me la puede ofrecer si la habitación está vacía?

-Precisamente debajo de la habitación se aloja un político importante –contestó el encargado-. Hay una habitación libre en el segundo piso, pero en el primero, debajo de la habitación libre, un gran líder político está alojado, y enloquece por pequeñeces. Si usted camina por la habitación o si hace algún ruido, armará mucho alboroto, y yo no quiero problemas. Por favor, búsquese otro hotel.

-Pero –dijo el vendedor-, si ya he buscado por todas partes. Todos los hoteles están llenos, así que, por favor, tenga compasión de mí y le prometo que ni siquiera me moveré en la habitación. Estaré trabajando todo el día en el pueblo y por la noche, cuando regrese, me iré directamente a dormir. Me marcharé por la mañana, me iré a otro pueblo, pero déme la habitación-. Así que le dieron la habitación.

El vendedor regresó a medianoche, cansado; se sentó en la cama, se quitó uno de los zapatos y lo dejó caer al suelo. De repente recordó que el gran líder político podría molestarse, así que cogió el segundo zapato y muy silenciosamente, sin hacer el menor ruido, lo puso en el suelo y se quedó dormido.

Una hora más tarde, el político fue a llamar a su puerta. Él abrió y vio al hombre enloquecido, rojo de la ira, pero no pudo entenderlo. "¿Qué pude haber hecho? ¡Si he estado durmiendo durante una hora!". Así que le dijo:

-Disculpe, ¿he hecho algo malo? A lo mejor, ¿mientras dormía…? ¿O quizás he emitido algún sonido o dicho algo? Sea lo que sea lo siento, no era mi intención.

El político contestó:

-No se trata de eso. ¿Qué pasó con el otro zapato? Durante una hora usted me ha mantenido despierto. Escuché el ruido, el primer zapato cayó al suelo y me dije: "¡Así que este hombre ya ha llegado!". ¡Y me quedé esperando a oír el ruido del segundo zapato al caer! Y me estoy volviendo loco. No puedo dormir. ¿Qué ha pasado con el segundo zapato?

Esto es lo que le sucede a una mente que se queda en un estado inconcluso: algo se queda suspendido como si fuera una espada. Tú puedes entender la dificultad del político. Él debió haber tratado de dormir, pero seguramente se quedó visualizando el segundo zapato suspendido en el aire: "¿Qué pasó?".


La mente sólo descansa cuando se llega a una conclusión, de otra manera no lo hace jamás. Y la filosofía nunca lleva a conclusión alguna. Sólo la realidad es concluyente; sólo la experiencia, la existencia es concluyente.

 - El sendero del Tao - Osho -  

8 comentarios:

Betty Mtz Compeán dijo...

Hola Angeles...muy cierto lo que nos compartes, y muy sabio.
Abrazos mil.

Myriam dijo...

Me has dejado pensando, porque en una parte si le doy la razón a Osho: la experiencia es concluyente.

Y yo, soy fenomenológica hasta la médula.

Pero también creo que, la filosofía te abre la mente a otras realidades posibles.

Un beso

AMBAR dijo...

Hola Ángeles.
Muy buen ejemplo, si se quiere dormir tranquilo mejor limpiar la mente de toda preocupacion y dejar los cabos bien atados, de esa forma tendremos un sueño pacifico.
Si hay algo pendiente en nuestro pensamiento, seguro que no pegamos ojo en toda la noche.
Un abrazo.
Ambar

Mari Carmen dijo...

Sólo te voy a decir que me ha encantado el texto y que creo que tenemos para aprender de él.
Un fortísimo abrazo y gracias por el post

Red. dijo...

Yo creo amiga que hay que mandar al político a una buena terapia:

Siempre estará quien espera más de lo que damos o tenemos, debemos tal vez poder convivir con ello y sin embargo descansar en paz.

Besos!

Rosa.E dijo...

Angeles excelente texto; un llamado al control mental, al manejo de emocioneS; pues algunas veces nos inquietan cosas que ni siquiera estan ocurriendo
Buen día
Te dejo un abrazo

andrea dijo...

a limpiar nuestra mente de los residuos tóxicos! muy buena reflexión! besotes grandotes, abrazos de oso, bendiciones... te Amo!!! :)

marga dijo...

La mente sólo descansa cuando se llega a una conclusión.

Gran reflexión
Buen finde Ángeles.