jueves, 28 de julio de 2011

Inmóvil en la luz, pero danzante

Inmóvil en la luz, pero danzante,
tu movimiento a la quietud que cría
en la cima del vértigo se alía
deteniendo, no al vuelo, sí al instante.

Luz que no se derrama, ya diamante,
fija en la rotación del mediodía,
sol que no se consume ni se enfría
de cenizas y llama equidistante.

Tu salto es un segundo congelado
que ni apresura el tiempo ni lo mata:
preso en su movimiento ensimismado

tu cuerpo de sí mismo se desata
y cae y se dispersa tu blancura
y vuelves a ser agua y tierra oscura.


- Octavio Paz -

8 comentarios:

marga dijo...

Danzante, danzante, danzante... me gusta :)

¡Abrazos!

Myriam dijo...

Me encantó la ilustración que elegiste para este poema:

ángel, hada, ninfa, mujer.

Besos

La Zarzamora dijo...

Sí, volver a ser agua, y danzar...

Besos, Angeles.

delfin en libertad dijo...

Pero cómo me gusta Octavio Paz, hay tanta grandeza en él. Dios, me eleva leerlo. Besos!

andrea dijo...

Mutar de un estado al otro.. ser agua, ser nube, pero nuestra luz es siempre brillante, y cada día brilla más con tu presencia!!! Namaste dulce hermana!

Red. dijo...

Muy bueno, me pareció MÁGICO.

Muchas gracias por las rimas y buen finde!!

Betty Mtz Compeán dijo...

Bellisimo amiga, danzando siempre, cambiando siempre, pero sin dejar nuestra escencia...el gran Octavio Paz y sus letras.


Abrazos y feliz fin de semana.

Rosa.E dijo...

Hermoso poema nos compartes, te quedo preciosa esta entrada.
Feliz semana
Un abrazo