jueves, 14 de julio de 2011

El oso

Esta historia habla de un sastre, un zar y su oso.
Un día el zar descubrió que uno de los botones de su chaqueta preferida se había caído.
El zar era caprichoso, autoritario y cruel (cruel como todos los que enmarañan por demasiado tiempo en el poder), así que, furioso por la ausencia del botón mandó a buscar a su sastre y ordenó que a la mañana siguiente fuera decapitado por el hacha del verdugo.
Nadie contradecía al emperador de todas la Rusias, así que la guardia fue hasta la casa del sastre y arrancándolo de entre los brazos de su familia lo llevó a la mazmorra del palacio para esperar allí su muerte.
Cuando, cayó el sol un guardiacárcel le llevó al sastre la última cena, el sastre revolvió el plato de comida con la cuchara­ y mirando al guardiacárcel dijo – Pobre del zar.
- El guardiacárcel no puedo evitar reírse - ¿Pobre del zar?, dijo pobre de ti tu cabeza quedará separada de tu cuerpo unos cuantos metros mañana a la mañana.
- Si, lo sé pero mañana en la mañana el zar perderá mucho más que un sastre, el zar perderá la posibilidad de que su oso la cosa que más quiere en el mundo su propio oso aprenda a hablar.
- ¿Tú sabes enseñarle a hablar a los osos?, preguntó el guardiacárcel sorprendido.
- Un viejo secreto familiar... – dijo el sastre.
Deseoso de ganarse los favores del zar, el pobre guardia corrió a contarle al soberano su descubrimiento:
¡¡El sastre sabía enseñarle a hablar a los osos!!
El zar se sintió encantado. Mandó rápidamente a buscar al sastre y le ordenó:
-¡¡Enséñale a mi oso a hablar nuestro lenguje.
El sastre bajó la cabeza y dijo: -Me encantaría complacerte ilustrísima, pero enseñar a hablar a un oso es una tarea ardua y lleva tiempo... y lamentablemente, tiempo es lo que menos tengo...
-El zar hizo un silencio, y preguntó ¿cuánto tiempo llevaría el aprendizaje?
- Bueno, depende de la inteligencia del oso... Dijo el sastre.
- ¡¡El oso es muy inteligente!! – interrumpió el zar
– De hecho es el oso más inteligente de todos los osos de Rusia.
-Bueno, musitó el sastre... si el oso es inteligente... y siente deseos de aprender... yo creo... que el aprendizaje duraría... duraría... no menos de...... DOS AÑOS.
El zar pensó un momento y luego ordenó:
- Bien, tu pena será suspendida por dos años, mientras tanto tú entrenarás al oso. ¡Mañana empezarás!
- Alteza - dijo el sastre – Si tu mandas al verdugo a ocuparse de mi cabeza, mañana estaré muerto, y mi familia, se las ingeniará para poder sobrevivir. Pero si me conmutas la pena, yo tendré que dedicar el tiempo a trabajar, no podré dedicarme a tu oso... debo mantener a mi familia.
- Eso no es problema – dijo el zar – A partir de hoy y durante dos años tú y tu familia estarán bajo la protección real. Serán vestidos, alimentados y educados con el dinero de la corte y nada que necesiten o deseen, les será negado... Pero, eso sí... Si dentro de dos años el oso no habla... te arrepentirás de haber pensado en esta propuesta... Rogarás haber sido muerto por el verdugo... ¿Entiendes, verdad?.
- Sí, alteza.
- Bien... ¡¡Guardias!! - gritó el zar –Que lleven al sastre a su casa en el carruaje de la corte, denle dos bolsas de oro, comida y regalos para sus niños. Ya... ¡¡Fuera!!.
El sastre en reverencia y caminando hacia atrás, comenzó a retirarse mientras musitaba agradecimientos.
- No olvides - le dijo el zar apuntándolo con el dedo a la frente – Si en dos años el oso no habla...
...Cuando todos en la casa del sastre lloraban por la pérdida del padre de familia, el hombre pequeño apareció en la casa en el carruaje del zar, sonriente, eufórico y con regalos para todos.
La esposa del sastre no cabía en su asombro. Su marido que pocas horas antes había sido llevado al cadalso volvía ahora, exitoso, acaudalado y exultante...
Cuando estuvo a solas el hombre le contó los hechos.
- Estás LOCO – chilló la mujer – enseñar a hablar al oso del zar. Tú, que ni siquiera has visto un oso de cerca, ¡Estás, loco!
Enseñar a hablar al oso... Loco, estás loco...
- Calma mujer, calma. Mira, me iban a cortar la cabeza mañana al amanecer, ahora... ahora tengo dos años... En dos años pueden pasar tantas cosas en dos años.
En dos años... – siguió el sastre - se puede morir el zar... me puedo morir yo... y lo más importante... por ahí el ¡¡oso habla!!

- 26 cuentos para pensar - Jorge Bucay -

12 comentarios:

Betty Mtz Compeán dijo...

Que gran entrada! Y que ingenio de hombre!!!Presiosas letras!

Abrazos para ti, mi querida Angeles.

Mixha Zizek dijo...

Me encantó esta entrada, el final me hizo sonreir, muy bonita esta historia. Buenísima entrada, besos




te pondo ya en mi blogroll y así no te pierdo el paso :)

Any dijo...

Difícil que el chancho vuele ... pero porque no? tiene razón el sastre en dos años, incluso en dos horas pueden pasar tantas cosas! Nunca está dicha la última palabra mientras hay vida.
un beso

delfin en libertad dijo...

Así es la vida de sorpresiva, a veces nos marcamos un camino y nos sorprendemos en otro...para bien o para mal... :) Besos!

La Zarzamora dijo...

:)
Una buena lección del transcurso del tiempo y sus avatares...
Cosas más grandes han sucedido en dos años...

Besos, Ángeles.

Edy Salazar U. dijo...

Paso a saludarte amiga y me encanto el cuento del Oso la verdad es que aveces es mejor ganar tiempo no sabes que pasará mañana,mañana ya no seremos los mismos pero hoy tengo la suerte de tener tu amistad
un abrazo y todo mi cariño para tí

Rosa.E dijo...

Excelente historia, y si! al final hace reir.
"Es de sabios no apresurarse, tomarse su tiempo para todo".

Mil gracias por tus comentarios ern mis blogs
Un abrazo!

andrea dijo...

A pensar!!! lindo cuento!! me encanto la foo del oso! besos, abrazos y bendiciones!!!

Jayja para tí... dijo...

"voy a llevarte en el alma
eternamente Caridad
con ramos de girasoles..."

Rosa.E dijo...

"Feliz día del amigo"
Un abrazo

marga dijo...

Los cuentos de Jorge Bucay me los conozco todos :D

Myriam dijo...

jajajaj cierto, en dos años pueden pasar muchas cosas hasta que yo tenga pareja oficial..... jajajajaj

besotes