viernes, 24 de junio de 2011

Sobre héroes y tumbas

Bruno:
—Sí, Alejandra es un ser complicado. Y tan distinta a la madre. En realidad es una tontería esperar que los hijos se parezcan a sus padres. Y acaso tengan razón los budistas, y entonces ¿cómo saber quién va a encarnarse en el cuerpo de nuestros hijos?
Como si recitara una broma, dijo:
Tal vez a nuestra muerte el alma emigra:
a una hormiga,
a un árbol,
a un tigre de Bengala;
mientras nuestro cuerpo se disgrega
entre gusanos
y se filtra en la tierra sin memoria,
para ascender luego por los tallos y las hojas,
y convertirse en heliotropo o yuyo,
y después en alimento del ganado,
y así en sangre anónima y zoológica,
en esqueleto,
en excremento.
Tal vez le toque un destino más horrendo
en el cuerpo de un niño
que un día hará poemas o novelas,
y que en sus oscuras angustias
(sin saberlo)
purgará sus antiguos pecados
de guerrero o criminal,
o revivirá pavores,
el temor de una gacela,
la asquerosa fealdad de comadreja,
su turbia condición de feto, cíclope o lagarto,
su fama de prostituta o pitonisa,
sus remotas soledades,
sus olvidadas cobardías y traiciones.
Martín lo oyó perplejo: por una parte parecía que Bruno recitaba en broma, por otra sentía que de algún modo aquel poema expresaba seriamente lo que pensaba de la existencia: sus vacilaciones, sus dudas.

- Sobre héroes y tumbas - Ernesto Sábato -

11 comentarios:

Myriam dijo...

Gracias por el fragmento. Me lo apunto, porque no lo he leído.

Besos

Just_because_today dijo...

Mi nombre tambien es Myriam. Ernesto sabato tiene una forma sombria de escribir, sin embargo entrega un me mensaje que Nos obliga a pensar

mimbre dijo...

Hola Ángeles...
GENIO TOTAL...MAESTRO¡¡ Digno de destacar, con la humildad que lo caracterizaba, la de un grande de verdad¡ Gracias, amiga mia¡
Un abrazo enorme
Osvaldo

Ricardo Miñana dijo...

Siempre es un grato placer pasar por tu casa.
que tengas un feliz fin de semana.
un abrazo.

Red. dijo...

Creo que debemos despreocuparnos por lo que será de nuestros bebés, ya que no nos pertenecen.

Nos concierne su cuidado cuando son muy pequeños y no hay gozo más grande que reconfortarlos, pero no son nuestros ni nos necesitarán eternamente.

Son de la vida, de la Tierra, de Dios, de quienes los rodeen.

Nuestro cuidado amoroso en sus primeros años les da no sólo la posibilidad de enfrentar la vida: les da un ejemplo para hacer lo mismo con quienes los sucedan.

Cuando quieras pasa a buscar un regalito por mi Red Zone.

Besos y buen finde!!

julia dijo...

Precioso,genial,es asombrosamente bello.Besos de luz para ti y los tuyos.

Betty Mtz Compeán dijo...

De verdad que este texto nos deja pensando...muy muy interesante. Gracias por compartirlo. Saludos y fuertes abrazos.

Belkis dijo...

Las dudas existenciales siempre nos acompañan.
Un abrazo Angeles

Olga i Carles dijo...

Gracias.

Gran reflexión que debemos hacer madurar.



Un abrazo.

Alma dijo...

Tal vez debemos pasar por todos los pasajes, para al final de nuestro camino comprenederlo todo y poder ser tan solo uno.

Buenas noches amiguita.

AMBAR dijo...

Hola mi querida Ángeles
No creas que me olvido de ti, aún cuando no te visito tan amenudo, estás en mi pensamiento.
Paso a leer tus hermosas letras, saludarte y decirte, que siento tener que ausentarme, estaremos de nuevo en contacto a mi regreso.
Un abrazo
Ambar