domingo, 6 de marzo de 2011

La mujer interior

A veces las mujeres se cansan y se ponen nerviosas aguardando que sus compañeros las comprendan. "¿Cómo es posible que no sepan lo que pienso y lo que quiero?", se preguntan. Las mujeres se hartan de hacerse esta pregunta. Pero el dilema tiene una solución que es eficaz y efectiva.
Sí una mujer quiere que su compañero responda de esta manera, tendrá que enseñarle el secreto de la dualidad femenina. Tendrá que hablarle de la mujer interior, aquella que, añadida a ella misma, suma dos. Y lo hará enseñando a su compañero a hacerle dos preguntas falsamente sencillas que conseguirán que se sienta vista, oída y conocida.
La primera pregunta es la siguiente: "¿Qué es lo que quieres?" Casi todo el mundo suele formular una versión de esta pregunta. Pero hay otra pregunta más esencial y es la siguiente: "¿Qué es lo que quiere tu yo profundo?"
Si un hombre pasa por alto la doble naturaleza de una mujer y la toma por lo que parece, lo más seguro es que se lleve una sorpresa, pues, cuando la naturaleza salvaje de la mujer surge de las profundidades y empieza a dejar sentir su presencia, a menudo tiene unas ideas, unos intereses y unos sentimientos muy distintos de los que había puesto de manifiesto anteriormente.
Para entablar una relación segura, la mujer tendrá que hacerle a su compañero estas mismas preguntas. En nuestra calidad de mujeres, nosotras aprendemos a interrogar las dos facetas de nuestra naturaleza y también las de los demás. A través de la información que recibimos de ambas facetas, podemos establecer con toda claridad qué es lo que más valoramos y actuar en consecuencia.
Cuando una mujer consulta su doble naturaleza, busca, examina y toma muestras de un material que está más allá de la conciencia y que, por consiguiente, resulta muchas veces sorprendente por su contenido y su elaboración y es a menudo extremadamente valioso.

- Mujeres que corren con los lobos - Clarissa Pinkola Estés -




10 comentarios:

andy dijo...

hola!!! muy buen texto, a ponerlo en practica, gracias por exponerlo!
Todo lo que aqui encuentro es gratificante como vos! Besitos transóceanicos!

Geraldine, dijo...

en mi caso se cumple perfecto...supongo que también por mi signo...pero yo soy dos en una....

EL AVE PEREGRINA dijo...

Un gran consejo nos dejas, hacer uso de esa doble naturaleza...la que dios nos ha legado.

Lo intentaré...

Un abrazo y feliz día de la mujer trabajadora

Rosas dijo...

Gracias por estas palabras ... Muchas felicidades :)

Roos dijo...

GRACIAS POR COMPARTIRLO CON NOSOTRAS!!!
FELIZ DÍA DE LA MUJER AMIGUITA!!!
QUE LO DISFRUTES!!!
BESITO
ROOS

Adolfo Payés dijo...

Ante la majestuosa pulcritud de tu presencia

Confieso que soy el cielo
El sol,
Las nubes amamantando el tiempo

Confieso que las estrellas
Las dibuje con mis sueños
Iluminando el firmamento de mis sentimientos

Que tus cabellos
Los acaricie palpitando mis deseos,
Y que tu cuerpo
Lo transite coloreando mis pasiones
Elocuentes del que ama

Confieso que no soy nada
Ni nadie en este mundo
Ante la majestuosa pulcritud de tu presencia
Mujer,
No soy el que confisca tus besos
Ni el que marchita tu alma
En añicos de penas,
Soy,
El que respeta tu nombre
Pintado
En el firmamento beso del te quiero

Confieso
Que soy
El que emancipa la palabra
Convirtiéndola en caricia mutilada de ternura,
Mujer
Eres
Luz
Embarazo creador de lo eterno
De lo infinito
Mezclado con el esperma
Quietud erótica de mi cuerpo
Ante la belleza emblemática de tu movimiento
Vida

Adolfo Payés.


Con todo mi respeto y admiración ara la Mujer en estas fechas y el mes de Marzo..


Un abrazo
Saludos fraternos...

Dulce dijo...

Buena cita de buen libro escogiste para darnos lección de lo que nunca debemos olvidar...

Como siempre, lo que eliges me ayuda mucho en mi crecimiento personal

Gracias Angeles linda!
Un besazo

La Zarzamora dijo...

Me encantó ese libro. Sí, hemos de ser cómplices de nuestra dualidad.
Besos, Ángeles.

Olga i Carles dijo...

Gracias por ese compartir lleno de buena comprensión y audácia.
Cuando el hombre reconozca su parte interior femenina, cuando equilibre su yin y su yang ya no habrá más fronteras.




Un abrazo.

Myriam dijo...

Encontré este libro excelente y este fragmento que trajiste muy ilusratiovo de la naturaleza dual de la mujer senlañando que SABE preguntar.

El Varón tambiñen tiene una naturaleza profunda. EL gran problema es que, ha sido condicionado socialmente a negarla o a no desarrollarla.

La nueva masculinidad busca, romper los arquetipos tradicioonales para conectarse con su yo profundo.

Un beso