martes, 18 de enero de 2011

Fragmentos de un evangelio apócrifo

Desdichado el pobre en espíritu, porque bajo la tierra, será lo que ahora es en la tierra.
Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.
Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria.
No basta ser el último para ser alguna vez el primero.
Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.
Feliz el que perdona a los otros y el que se perdona a sí mismo.
Bienaventurados los mansos, porque no condescienden a la discordia.
Bienaventurados los que no tienen hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable.
Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha está en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ven a Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque les importa más la justicia que su destino humano.
Nadie es la sal de la tierra, nadie, en algún momento de su vida, no lo es.
Que la luz de una lámpara se encienda, aunque ningún hombre la vea, Dios la verá.
No hay mandamiento que no pueda ser infringido, y también los que digo y los que los profetas dijeron.
Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.
No odies a tu enemigo, porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo.
Tu odio nunca será mejor que tu paz.
Si te ofendiere tu mano derecha, perdónala; eres tu cuerpo y eres tu alma, y es arduo, o imposible, fijar la frontera que los divide...
No exageres el culto de la verdad; no hay hombre que al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces.
No jures, porque todo juramento es un énfasis.
Resiste al mal, pero sin asombro y sin ira.
A quien te hiriere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor.
Yo no hablo de venganzas ni de perdones; el olvido es la única venganza y el único perdón.
Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo; amarlo, tarea de ángeles y no de hombres.
Hacer el bien a tu enemigo es el mejor modo de complacer tu vanidad.
No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio, y éste, de la tristeza y del tedio.
Piensa que los otros son justos o lo serán, y si no es así, no es tuyo el error.
Dios es más generoso que los hombres y los medirá con otra medida.
Da lo santo a los perros, echa tus perlas a los puercos; lo que importa es dar.
Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar...
La puerta es la que elige, no el hombre.
No juzgues al árbol por sus frutos ni al hombre por sus obras; pueden ser mejores o peores.
Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena...
Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.
Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas.
Felices los que guardan en la memoria palabras de Virgilio o de Cristo, porque éstas darán luz a sus días.
Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor.
Felices los felices.

- Jorge Luis Borges -


13 comentarios:

Rosario dijo...

gracias por recordarlo. :) un besazo

moderato_Dos_josef dijo...

Un genio simpplemente. maravilloso!
besos.

Red. dijo...

Espectacular, aunque yo omitiría lo de

"Bienaventurados los que no tienen hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable.", creo que todos estamos con una sed de justicia mas alla de toda razón, sacando eso... me encantó!

Besos,

delfin en libertad dijo...

Borges me encanta, inmenso siempre!!! Abrazos.

El Drac dijo...

Una de las excentricidades de El gran Borges. Un gran abrazo

Poetiza dijo...

Angeles, enorme placer leer a Borges. Besos, cuidate.

AMBAR dijo...

Hola Ángeles, EVANGELIOS, tienen puntos a considerar y son difíciles de recordar.
Todos merecemos una justicia justa, pero donde esta?, todos merecemos ser bienaventurados y dichosos, pero en la diversidad de la vida unos son más que otros.
Borges? un gran escritor y aqui nos deja algunas de sus ideas.
En mi entrada de hoy, al final tienes la pequeña copa llena de vuestro cariño, será honor para mi que la guardes.
Un abrazo.
Ambar.

Alma dijo...

Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.
ME ENCANTÓ.

Alma dijo...

Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor.

tambien me encantó.

Myriam dijo...

iba leyèndo y me iba diciendo.... ¡ni que Borges lo hubiera escrito! ¡jajajajja y lo escribió èl!

Besos no apócrifos.

M. Jesús Verdú Sacases dijo...

Sabias palabras que nos alientan y nos aportan.

En tu blog siempre encuentro sabiduría y espiritualidad

Carrachina dijo...

que ganas tenia de pasar por mis queridos blogs amigos, mi maravilloso telar de los ángeles que teje sutilmente amistad y amor a raudales, tenia ganas de descansar de los libros que me atacan por todos sitios pero sabes Angeles soy incapaz de parar pues ahora me pongo a leer todo lo que tenia retrasado por la Unir aunque he acabado los exámenes super exhausta todavia tengo un poco de fuerzas para seguir escribiendo, es mi motor quizás sea mi aliento.
Muchos besos y te sigo como siempre, he hablado a mi madre del arco iris pero no lo ha visto, tampoco una amiga que tengo alli que se llama Liliana,es precioso.
besazos mil para todos los tuyos

marga dijo...

Plegaria para todos los seres sintientes:

Esta oración tradicional sirve para fortalecer las cuatro cualidades inconmensurables: amor, compasión, alegría y ecuanimidad. Que todos los seres humanos sean felices y encuentren las causas de la felicidad. Que todos los seres humanos sean libres del sufrimiento y de las causas del sufrimiento. Que todos los seres humanos no sean separados de la alegría y que sus mentes están tranquilas y claras.

Besos :)