viernes, 27 de agosto de 2010

La tortuga y la argolla

Era un sabio tan anciano que nadie de la localidad sabía su edad. Él mismo la había olvidado, entre otras
razones porque había trascendido todo apego y ambición humana. Estaba un día sentado bajo un enorme árbol banyano, la mirada perdida en el horizonte, la mente quieta como un cielo sin nubes.
De repente, vio cómo un hombre joven echaba una cuerda sobre la rama de un árbol y ataba uno de sus extremos a su cuello. El sabio se dio cuenta de las intenciones del joven, corrió hacia él y le pidió que desistiese de su propósito aunque sólo fuera un par de minutos para escucharlo.
El joven accedió, y ambos se sentaron junto al árbol.
El anciano se expresó así:
- Voy a hacerte un ruego, querido amigo.
- Imagina una sola tortuga en el inmenso océano y que sólo saca la cabeza a la superficie una vez cada millón de años. Imagina un aro flotando sobre las aguas del inmenso océano. Pues más difícil aún que el que la tortuga introduzca la cabeza en el aro del agua, es haber obtenido la forma humana.
- Ahora, amigo, procede como creas conveniente.
Todavía cuenta la gente del lugar que aquel joven llegó a anciano y se hizo sabio.
El Maestro dice: toda forma humana es preciosa, porque a través de ella podemos alcanzar la realización definitiva. Habiendo podido tomar tantas formas, es una gran fortuna haber tomado la humana.

- 101 cuentos clásicos de la India - Ramiro Calle -



9 comentarios:

El ave peregrina dijo...

Sabia manera de salvarle la vida... a través de la palabra, que bonito es el dialogar para llegar a la compresión.
Bella entrada reflexiva.

Bienvenida,Ángeles.

Un beso.

Adolfo Payés dijo...

Hermoso y corto.. que gusto visitarte.. gracias por hacer de esto, Un bello momento en tu espacio..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre..

Que disfrutes de un buen fin de semana...

mimbre dijo...

Hola Ángeles...
Por desgracia este camino que estaba por tomar el joven del cuento, es el más facil...Y como sabemos todo lo facil, carece de valor¡ Bien por el anciano¡ Muchas veces tenemos- los mayores- indicarles donde esta la puerta, pues no la ven...
Me gusto, como siempre muy buena elección la tuya,AMIGA MIA¡
Un abrazo enorme
Osvaldo

Edit dijo...

Siempre tenemos un anciano que no habla en el momento justo, cuando estamos tomando un camino equivocado.

Espero en Dios, poder ser una anciana sabia para alguno, y de ese modo devolver algo de todo lo que me dieron los mayores.

Alexander Camelot dijo...

Te deseo un fin de semana lleno de amor, paz
alegrias y lleno de magia.

Un gran abrazo.

Alexander♥

AMBAR dijo...

Hola Ángeles, preciosa historia de amor a la vida y la sabiduría, a veces no comprendemos nuestro paso por esta vida, por eso no la apreciamos lo suficiente.
Un abrazo.
Ambar.

mimbre dijo...

Hola Ángeles...
Gracias, AMIGA MIA, SOS una romantica empedernida, eso no quita que puedas decir una que otra verdad, Ja,Ja¡ Te quiero mucho, Hermana de la vida¡
Un abrazo enorme y buen finde¡¡
Osvaldo

Edy Salazar U. dijo...

Hola Ángeles gracias por el video y por tu último pos ,en ellos hay que meditar y sacar algo de provecho que guie nuestro caminar en este mundo
que tengas una excelente semana y que alcanzes todos tus sueños
un beso

Myriam dijo...

Excelente cuento. No me imagino la vida como un alacrán....

Besos