jueves, 8 de julio de 2010

Romance sonámbulo

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando
desde los puertos de Cabra.

Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.

Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿ No veis la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?

Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo.
Ni mi casa es ya mi casa.

Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡Dejadme subir!, dejadme
hasta las altas barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.

¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?

¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña

- Federico García Lorca -


15 comentarios:

Geraldine dijo...

Es un viaje leer a éste hombre...ese ambiente que cuenta está lleno de magia....

El ave peregrina dijo...

El verde esperanza...el que espera desespera Ángeles...esperó, preguntó...y a su lado moró...
Bello poema de uno de mis favoritos...
Verde...que te quiero verde...

Un abrazo amiga.

Ana Moreno dijo...

En este caso me temo el verde es aquí cualquier cosa menos esperanza. Siempre me ha intrigado este poema

steveroni dijo...

Beautiful man, Lorca, died too early (age 38?). I am not well read of his poetry, but a few--and I love them. What a talented fellow!

Thank you from me, Angeles, for these glimpses into Spanish culture.

delfin en libertad dijo...

Bello poema, grande el poeta, uno de los que siempre me acompañan. Un gran abrazo.

Adara dijo...

Verde que te quiero verde... un poema excelente y pocas personas no lo conocen, todo el mundo ha oído esas palabras alguna vez.

Un saludo!

Belkis dijo...

Verde es el color de la esperanza, y es esto precisamente lo que nos transmite el autor con este hermoso poema. Gracias por recordarlo.
Un abrazo

steveroni dijo...

To Angel: You give me honor, posting real words with real meaning onto my blog of scribblings today.

Besos:) Does that mean a kiss? or a hug? In either scenario, it is for YOU!

steveroni dijo...

One more time--breaking records here!. Thank you for my present. That was sweet, to send.

And Prayers for Sunday evening, that no one is injured. I hope it is on our TV (which I never watch), and I'll have a coffee and cheer for the winner, Spain, of course!

And I hope your Spanish friends and followers do not think it rude if I end with...
Besos:)

aguacateyfresas dijo...

Maravilloso este poema que nos traes, gracias!

Myriam dijo...

Ya sabes, Angelita, que amo este poema de Fede.

Besos

Olga i Carles dijo...

Hay varias tonalidades de verde, pero el de la naturaleza transmite los elixires más profundos.
Un poema de gran honestidad que golpea fuerte en el corazón.


Gracias.

Dulce dijo...

Qué lindo... cuánto hacía que no leía a nuestro grande Lorca. Lindos recuerdos me ha traido leer esto hoy...

Besos!

plinnn... dijo...

Cómo corre el verde entre las aguas de letras:) es precioso!! Moitos biquiñossss:)))

bixen dijo...

Esto es un regalo; por ejemplo.