domingo, 13 de junio de 2010

Calma mi paso Señor


Desacelera los latidos de mi corazón, calmando mi mente.
Disminuye mi ritmo apresado con una visión de la eternidad del tiempo.
En medio de las confusiones del día a día, dame la tranquilidad de las montañas.
Retira la tensión de mis músculos y nervios con la música tranquilizante de los ríos de aguas constantes que viven en mis recuerdos.
Ayúdame a conocer el poder mágico y reparador del sueño.
Enséñame el arte de tomar pequeños descansos: reducir mi ritmo para contemplar una flor, charlar con un amigo, acariciar a un niño, leer un poema, oír una música preferida.
Calma mi paso, Señor, para que yo pueda percibir en medio de la incesante labor cotidiana de los ruidos, luchas, alegrías, cansancios o desalientos Tu presencia constante en mi corazón.
Calma mi paso, Señor, para que yo pueda entonar el cántico de la esperanza, sonreír para mi prójimo y callarme para escuchar Tu voz.
Calma mi paso, Señor, e inspírame a enterrar mis raíces en el suelo de los valores duraderos de la vida, para que yo pueda crecer hasta las estrellas de mi destino mayor.
¡Gracias, Señor, por el día de hoy, por la familia que me diste, mi trabajo y, sobretodo, por Tu presencia en mi vida.
Amén

- Autor Desconocido -



13 comentarios:

Camino a Gaia dijo...

Un escrito que busca la serenidad.
Quiero agradecerte tu comentario con el poema “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”.
es un texto estupendo pero la autoría no corresponde a Bertold Brecht, lo escribió un pastor protestante, Martin Niemöller y es mas bien una confesión.
Como pastor apoyó al principio la política anticomunista, antisemita y alemán nacionalista de Adolf Hitler.
Reaccionó al fin contra el nazismo en 1933 cuando Hitler, en desarrollo de la política totalitaria de homogenización, impuso sobre las iglesias protestantes el "párrafo ario" que excluiría de la iglesia a todo creyente con antepasados judíos.
Niemöller fundó entonces, junto con Dietrich Bonhoeffer, la Iglesia Confesante (Bekennende Kirche), que se opuso a la nazificación de las iglesias alemanas. Por su oposición al control estatal nazi sobre las iglesias, Niemöller fue arrestado y condenado a siete meses de cárcel por un tribunal especial. Como ya había cumplido la condena, al salir fue apresado por la Gestapo y permaneció retenido en los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau hasta 1945. Luego, se incorporó hasta el final de sus días al movimiento pacifista.

Belkis dijo...

Hermoso texto que trae paz y sosiego al espíritu al entregarnos a la divinidad para que nos guíe y traiga todo aquello que nos haga bien. Me transmite mucha paz y serenidad.
Gracias por compartirlo Angeles.
Besitos

El ave peregrina dijo...

Calma mi angustia y mi paso, para que pueda discernir en mi transitar, para que pueda sonreír y brindar alegría en mi trascender.Haz que tu presencia este en todos nosotros.

Hermosa entrada Ángeles.

Un abrazo.

Delia dijo...

Es la calma que tanto deseamos.
Gracias.

Ana Moreno dijo...

no es mala oración, me gusta más q ue otras

AMBAR dijo...

Hola Ángeles, hermosas palabras para refrlexionar, ayer fue San Antonio de Padua, en mi blog os regalo rosas, si te apetece pasa a recogerlas, que tengas una buena semana.
Un abrazo,
Ambar.

CAS dijo...

Nada como estar en paz, con nosotros mismos....
un abrazo y que así sea.

delfin en libertad dijo...

Que maravillosa oración, cálida y necesaria, llena de luz. Me gusta, mucho pero mucho. Bellísima! Gracias Ángeles, un abrazo muy grande.

Luz del Alma dijo...

Gracias Angeles por compartir esta oración tan maravillosa.
Abrazo de luz, Mirta

marga dijo...

Todos necesitamos de esa calma en muchos momentos.

Besos!!! :)))

AMBAR dijo...

Hola hermosa, he puesto entrada nueva, cuando tengas un ratito si te apetece pasate.
Un abrazo.
Ambar.

Edy Salazar U. dijo...

Hola Ángeles hace una semana yo pedia a Dios que calme mis pasos ,fueron días de mucha tristeza que vivi sola por no fastidiar a mi familia y este texto es precioso y permiteme llevarmelo, gracias mi querida y lejana amiga
Que Dios guíe tus manos y sigas hilando en tu telar
y te pido una oración por mi

Olga i Carles dijo...

Un verdadero tesoro ese texto.
La calma es el dón el cual núnca hay que perder.
Ella nos hace volar, navegar, y andar, observando todo a nuestro alrededorcon carísma nuevo.

Sentimos que en nuestro blog, a vecdes no vaya bgien el traductor, Si deseas alguna traducción de puño y letra, te la daremos con mucho gusto.


Gracias.
Un abrazo.