miércoles, 12 de mayo de 2010

El Respeto al Misterio

Los griegos fueron los grandes maestros en describir el comportamiento humano a través de pequeñas historias que acostumbramos a llamar ‘mitos'.
Todas las generaciones que vinieron tras ellos, desde el psicoanálisis de Freud (con el complejo de Edipo, por ejemplo), hasta las películas de Hollywood (como el Morfeo de Matrix), han bebido de esas fuentes.
Durante gran parte de mi vida, una de estas historias no dejó de intrigarme: el mito de Psique.
Érase una vez una linda princesa, admirada por todos, a la que nadie se atrevía a pedir en matrimonio. Desesperado, el Rey consultó al dios Apolo. Éste dijo que a Psique había que dejarla sola, vestida de luto, en lo alto de una montaña. Antes de que rayase el día, vendría una serpiente a su encuentro para desposarla. El Rey obedeció, y durante toda la noche la princesa esperó, aterrorizada y muerta de frío, la llegada de quien había de ser su marido.
Al final, se durmió. Al despertar, se encontraba en un hermoso palacio, convertida en reina. Todas las noches su marido venía a su encuentro y hacían el amor, pero él le había impuesto una única condición: Psique podía tener cuanto quisiese, pero debía mostrar absoluta confianza y no intentar ver jamás su rostro.
La joven vivió mucho tiempo feliz. Tenía un hogar, cariño, alegría, y estaba enamorada
apasionadamente del hombre que la visitaba todas las noches. Sin embargo, de vez en cuando
tenía miedo de estar casada con una serpiente horrorosa. Una madrugada, cuando el marido aún dormía, con una antorcha iluminó la cama, y vio, tumbado a su lado, a Eros (o Cupido), un
hombre de increíble belleza. La luz lo despertó, y él descubrió que la mujer que amaba no era
capaz de cumplir su único deseo, y desapareció.
Siempre que leía este texto, me preguntaba: ¿acaso no podemos descubrir nunca la cara del amor?
Mucho tuvo que llover antes de que pudiera comprender que el amor es un acto de fe en otra persona, y su rostro debe seguir envuelto en misterio. Debe ser vivido y disfrutado en cada momento, pero en cuanto intentamos entenderlo, desaparece la magia.
Cuando al fin entendí esto, dejé que mi vida la guiara una lengua extraña, que denomino un lenguaje “de señales.” Sé que el mundo está hablando conmigo, que tengo que escucharlo, y que si lo hago, seré guiado hacia lo que existe de más intenso, más apasionado, y más bello. Claro que no es fácil, y a veces me siento como Psique en el peñasco, con frío y miedo. Pero si soy capaz de pasar así la noche y entregarme al misterio y a la fe en la vida, al final siempre acabo despertando en un palacio. Lo único que necesito es confiar en el Amor, aun a riesgo de errar.
Para concluir con el mito griego: desesperada por recuperar su amor, Psique se somete a una serie de trabajos que Afrodita (o Venus), madre de Cupido (o Eros), celosa de su belleza, le
impone. Uno de esos trabajos es el de entregarle a ella un poco de su belleza. Psique siente
curiosidad por la caja que contiene la belleza de la diosa y una vez más sucumbe ante el Misterio: abre la caja y en ella no encuentra nada de belleza, sino un infernal sueño que la deja inerte, sin
movimiento.
Eros/Cupido también está apasionadamente enamorado, y se arrepiente de no haber sido más tolerante con su mujer. Consigue entrar en el castillo y despertarla de su profundo sueño con la punta de su flecha. En ese momento vuelve a hablarle: “casi mueres por culpa de tu curiosidad.” Y he aquí la gran contradicción.
Psique, que en el conocimiento buscaba la seguridad, no encuentra en él sino la inseguridad.
Los dos se dirigen a Júpiter, el dios supremo, y le suplican que jamás se pueda deshacer su unión.
Júpiter defendió con tanto empeño su causa, que consiguió el beneplácito de Venus. A partir de ese día, Psique (la esencia del ser humano) y Eros (el amor) están juntos para siempre. Quien no lo acepte y busque siempre una explicación para las mágicas y misteriosas relaciones humanas, se perderá lo mejor que la vida puede ofrecer.

- Paulo Coelho -




9 comentarios:

roxana dijo...

TRATEMOS DE NO ENTENDER Y DE DISFRUTAR DEL AMOR. gENIAL EL RELATO!!! pOR ESO CUANDO NOS ENTRA LA DUDA SE PUDRE TODO!!!!!!!!!!!!!!!
UN BESOTE Y ME ENCANTÓ!!!

moderato_Dos_josef dijo...

Es un texto magnífico. Y quien mejor que Paulo Coelho par aexplicarnos este relato, mmito o leyenda de Psique.
Imposible negar que me ha encantado, y me ha dejado muy bien interiormente.
Un beso.

El ave peregrina dijo...

Entrada triunfal Angeles, Eva se llevó la culpa, Psique no fue capaz de cumplir...y cayó en la curiosidad...la verdad es que no es justo...no poderle ver el rostro...
Sigo diciendo que nada ni nadie es perfecto...todos erramos...
Pero menos mal que se solucionó.

Un abrazo.

Ana Moreno dijo...

Bravo, plas plas, bravooo. Genial

RICARDO MIÑANA dijo...

Interesante informacion y reflexivo post, un placer leerte.
feliz semana.

Delia dijo...

Hola Angeles:
Es un mito hermoso, nos lleva a la entrega confiada al amor, el misterio más profundo de la vida.
Gracias.

Olga i Carles dijo...

El texto es totalmente excelente. Nos hace perdernos en la comprensión de que la compasión, es un ser de gran sutileza abstracta, sin limitación.


Gracias.

AMBAR dijo...

Hola, es muy cierto que la vida sin amor no es vida, ya que el amor lo llena todo, precioso releto, te gustan los libros de Paulo Coelho?.
Un abrazo.
Ambar.

marga dijo...

La señales siempre están ahí, sólo debemos prestar atención :)))