domingo, 14 de marzo de 2010

Tres árboles

Había una vez hace mucho tiempo, tres árboles en una colina de un bosque.
Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas y el primero dijo: "Algún día seré un cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con un labrado muy fino y todos verán mi belleza".

El segundo árbol dijo: "Algún día seré una poderosa embarcación. Llevaré a los más grandes reyes y reinas a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza, fuerza y armadura".

Finalmente, el tercer árbol dijo: " Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles en el bosque. La gente me verá en la cima de la colina, mirará mis poderosas ramas y pensarán en el Dios de los cielos, y cuán cerca estoy de alcanzarlo. Seré el más grande árbol de todos los tiempos y la gente siempre me recordará".

Después de unos años de que los árboles oraban para que sus sueños se convirtieran en realidad, un grupo de leñadores vino donde estaban los árboles. Cuando uno vio al primer árbol dijo: "Este parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera a un carpintero", y comenzó a cortarlo. El árbol estaba muy feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros.

El otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol: "Parece un árbol fuerte, creo que lo podré vender al carpintero del puerto". El segundo árbol se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino a convertirse en una poderosa embarcación.

El último leñador se acercó al tercer árbol; éste estaba muy asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se volvería realidad.

El leñador dijo entonces: "No necesito nada especial del árbol que corte, así que tomaré este". Y cortó al tercer árbol.

Cuando el primer árbol llegó donde el carpintero, fue convertido en un cajón de comida para animales, fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sintió muy mal, pues eso no era por lo que tanto había orado.

El segundo árbol fue cortado y convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesto en un lago. Y vio como sus sueños de ser una gran embarcación cargando reyes había llegado a su final.

El tercer árbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega.

Años mas tarde, los árboles olvidaron sus sueños y esperanzas por las que tanto habían orado.

Entonces, un día, un hombre y una mujer llegaron al pesebre. Ella dio a luz un niño, y lo colocó en la paja que había dentro del cajón en que fue transformado el primer árbol.

El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebé, pero este pesebre debería serlo. El árbol sintió la importancia de este acontecimiento y supo que ese día había contenido el más grande tesoro de la historia.

Años más tarde, un grupo de hombres entraron en la balsa en la cual habían convertido al segundo árbol.

Uno de ellos estaba cansado y se durmió en la barca. Mientras ellos estaban en el agua una gran tormenta se desató y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres. Los hombres despertaron al que dormía, éste se levantó y dijo:" ¡Calma! ¡Quédate quieto! ", y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento el segundo árbol se dio cuenta de que había llevado al Rey de Reyes y Señor de Señores.

Finalmente, un tiempo después alguien vino y tomó al tercer árbol convertido en tablas. Fue puesto a las espaldas y fue cargado por las calles, al mismo tiempo que la gente se burlaba y escupía al hombre que lo cargaba.

Se detuvieron en una pequeña colina y el hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina. Cuando llegó el domingo, el tercer árbol se dio cuenta de que el fue lo suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, y estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jesús, el Hijo de Dios, había sido crucificado en él.

La moraleja de esta historia es que cuando las cosas no vayan como nosotros esperamos, siempre debemos saber que Dios tiene un plan para nosotros. Si ponemos nuestra confianza en Dios, Él te dará grandiosos regalos a SU tiempo y en su momento. Cada uno de los árboles obtuvo lo que siempre quiso, sólo que no en la forma en que lo habían imaginado.

No siempre sabemos cuales son los planes de Dios para nosotros. Solamente sabemos que sus caminos no son nuestros caminos, pero siempre son los mejores.

- Desconozco el autor -


18 comentarios:

El ave peregrina dijo...

Bella entrada que nos hace reflexionar...Todos tenemos un lugar, una misión que realizar...Dios es nuestro guía, nos tiene esa estrella destinada, desde el primer día..el sabe y nos da ese camino que nos identifica como hijos suyos.Aunque deseemos otros rumbos...él sabe lo que nos conviene.

Un abrazo Ángeles.

delfin en libertad dijo...

Que linda historia Angeles nos compartes, con un hermoso mensaje. Ojalá esos caminos siempre sean los mejores. Que estés muy bien. Un abrazo grande.

bixen dijo...

No hay mejor cuña, que la de la misma madera (acuñando tu texto).

marga dijo...

Los que sabemos esperar, siempre terminamos recibiendo algo bueno.

Más bessssosss! :)))

Myr dijo...

Me gusta la moraleja porque es asi, a veces pedimos cosas de una determinada manera, y nos llegan pero de forma diferente, pero entonces nos cuesta verlas y apreciarlas.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Bonita historia.
Muy bien escrita.

Besos.

Juan Francisco dijo...

Cuando era pequeño (hace ya algún tiempo, por cierto) le oí a mí madre muchas veces el Famoso refrán de "Dios escribe derecho haciendo lineas torcidas". ESta entrada tuya lo confirma. Un abrazo Ángeles. Me gustó mucho la historia.

Dulce dijo...

Preciosa historia, que, como siempre te hace pensar.
Siempre eliges piezas maestras.
Gracias

*.Jessica.* dijo...

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Los amigos son como
Las estrellas...
No siempre hablas con
Ellas pero tú sabes
Que siempre están Allí.
Que tengas una linda
semana Besitos.
Jessy.

Maria de los Angeles dijo...

Que hermosura de historia, no imaginé mientras lo leia que podria derivar en esos tres eventos trascendentales.
Un beso Angeles y gracias por tus regalos!

Geraldine, dijo...

lo conocía, me lo contaron una vez en un bar, mientras tomaba algo....me gusta....beso!

Merche dijo...

Linda historia, de las que me llegan a lo más homdo de mi corazón.
Repleta de sabiduría, tantas veces hemos soñado, deseado algo y en unos instantes todo se gira, dejamos ya de creer en esos sueños y deseos pero cuando menos lo esperamos una vez más el destino nos regala ese sueño olvidado a nuestro paso,quizás porque antes de ser cumplido teniamos que aprender algo?..

Un beso lleno de Voluntad y Cariño.

Gara dijo...

Te felicito, Ángeles, una preciosa entrada que nos ha hecho reflexionar y darnos esperanzas a todos los que deseamos algo y vemos como pasa el tiempo y no lo conseguimos o lo estamos haciendo a base de mucho esfuerzo y paciencia.

Una leyenda llena de sabiduria.

Un abrazo

Eva- La Zarzamora dijo...

Bueno, como ya me vas conociendo, me gustaría saber qué planes se gastará conmigo;) A ver...

Besos. Lindo post

Belkis dijo...

Cuando parece que las cosas no van de acuerdo a tus planes, debes saber que siempre Dios tiene un plan para uno.
Si pones tu confianza en él, te va a dar grandes regalos a su tiempo.
Recuerda que cada árbol obtuvo lo que pidió, sólo que no en la forma en que pensaba.
No siempre sabemos lo que Dios planea para nosotros, sólo sabemos que:
Sus caminos no son nuestros caminos, pero sus caminos siempre son los mejores!!!
Estupendo post.
Abrazos Angeles

Ana Moreno dijo...

Es una enseñanza tan grande...Y una vez más un texto acorde con los días que estoy viviendo

MAMUCHA SILVIA dijo...

Demomento no entendemos elporque a tantas cosas, solo el tiempo nos las aclara, y seguro es el destino¡¡¡
me gusta pensar asi tambien¡¡
un beso, ybuena semanita¡¡

Cecilia F. dijo...

El mejor relato que podia leer hoy,un millon de gracias y un abarzo lleno de energia y paz