lunes, 22 de febrero de 2010

No estás deprimido, estás distraído


No estás deprimido, estás distraído, distraído de la
vida que puebla. Distraído de la vida que te rodea:
delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en
lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano
cuando en el mundo hay 5,600 millones. Además no es
tan malo vivir solo.

Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que
quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco, algo
fundamental para vivir. No caigas en lo que cayó tu
padre, que se siente viejo porque tiene 70 años,
olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y
Rubinstein interpretaba como nadie Chopin a los 90.
Solo por citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que
perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue
dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo
tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no
te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para
que vueles mas alto, para que alcances la plenitud. De
la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que
llamas problemas son lecciones.

No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos
adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo
mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. Quién
podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay
mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa:
Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre
Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza
está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae
con demasiadas cosas, y nos aleja porque nos hace
desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo
que ama, está benditamente condenado al éxito, que
llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser
será, y llegará naturalmente. No hagas nada por
obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces
habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y
sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la
vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi
mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los
médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A
ti debes hacerte libre y feliz, después podrás
compartir la vida verdadera con los demás.
Recuerda a Jesús: ?Amarás al prójimo como a ti mismo?.
Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa
que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y
decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es
una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber,
porque si no eres feliz, estás amargando a todo el
barrio. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor
para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos
judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la
tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de
tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las
flores de la primavera, el chocolate de la Perugia, la
baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino
chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los
brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia,
el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero
y las poesías de Whitman, Mahler, Mozart, Chopin,
Beethoven, Caravaggio, Rembrant, Velásquez, Picasso y
Tamayo entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y
las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo
que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo
sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas....y si
le ganas, serás humilde, más agradecido, por lo tanto
fácilmente feliz.

Libre del tremendo peso de la culpa, la
responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada
instante profundamente como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño
que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda
a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo
seas. Además, el servicio es una felicidad segura,
como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que
vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta
convertirte en el mismísimo amor.

Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas,
el bien es mayoría pero no se nota porque es
silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia,
pero por cada bomba que le destruya hay millones de
caricias que alimentan a la vida.

- Facundo Cabral -


19 comentarios:

sedemiuqse dijo...

GRacias siempre traes textos que enriquecen
Besitos y amor
je

El ave peregrina dijo...

Entrada hermosa Ángeles, no estás deprimido estas distraído... Cuantas veces nos pasa...la distracción nos puede salir cara...
Me quedo con:

No hagas nada por
obligación ni por compromiso, sino por amor.

Un beso.

Juan Francisco dijo...

No se con cual quedarme, amiga Ángeles. Hay tanto donde escoger, que casi lo copio y me lo llevo para ir desparramándolo poco a poco en mí blog. Fantástico Facundo Cabral. Tal vez las depresiones surjan porque nos miramos demasiado el ombligo. No he conocido ninguna persona que se de a los demás y tenga depresiones. Será por algo. Un abrazo Ángeles.

delfin en libertad dijo...

Tremenda filosofía, grande pensamiento que lo abarca todo. Un conjunto de caminos que nos llevan a la plenitud, sabiduría y libertad. Extraordinario, me lleno de sus palabras en una mañana preciosa y empiezo a aprender... Gracias mi querida Angeles. Me has llenado de agradecimiento a la vida. Un fuerte abrazo.

marga dijo...

Perdí este texto en mi ordenador cuando se me estropeó, hoy lo recupero aquí, gracias!!!

:)))

hoy dijo...

me distraigo... a menudo... y me centro despues.. jejej este es mi camino.
Un gran texto para reflexionar que razón lleva
BESOS

Adara dijo...

De todo el texto me quedo con "la felicidad no es un derecho, es un deber".

Por cierto, muchas gracias por la foto y el comentario! ha quedado genial. Has sido la primera en dejarme una dedicatoria :)

TORO SALVAJE dijo...

Absolutamente maravilloso.
Magistral.

Besos.

El Drac dijo...

Qué amena tu forma de darnos una nueva perspectiva para ver la vida, me encantó la de la muerte, no se ha ido sólo se ha adelantado porque para allá vamos todos. A veces las grandes verdades están en nuestras narices.

Belkis dijo...

No estás deprimido, estás distraído de la vida que te puebla y te rodea con millones de propuestas. Si estuviéramos atentos al presente, que es donde sucede la vida porque el pasado fue y el futuro nunca será, viviríamos esta vida como lo que es: una aventura constante, por eso debemos estar siempre atentos porque todo sucede a cada instante.
Fabuloso texto Angeles.
Un abrazo muy grande

Geraldine, dijo...

alentador....sobretodo para aquellos que sufren por los problemas de salud.

Dulce dijo...

DIOS

Gracias!

Paco Alonso dijo...

No estás deprimido
Muy bello amanecer en este dulce espacio, ante todo gracias por la joya que nos acercas.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

Ninfa Azul dijo...

Precioso texto, para leer y releer más de una vez,bonito conjunto de palabras..
un abrazo grande.

..NaNy.. dijo...

Hola es verdad que muchas veces no estamos deprimidos sino ausentes. Precioso el escrito. Saludos

Aracne dijo...

Creo que va siendo de aplicar el cuento y reconciliarme conmigo misma.

Lorena dijo...

Hola Angeles!!!!
Qué hermosa letra....y bueno...no se puede esperar otra cosa de Facundo Cabral...un poeta!!!!!!!
Pasá por mi blog a buscar un mimo.

BESOSSSSSSS

Pao dijo...

Hermoso todo el blog,siempre paso a leerlo ,besotes desde Buenos Aires !!!!

Isis dijo...

muy buen post!! DESDE LUEGO QUE ESTAMOS DISTRAIDOS JEJE te mando un saludo y un abrazo fuertee y te deseo una buena semana ;)