jueves, 25 de febrero de 2010

La fruta del cielo

Había una vez una mujer que había oído hablar de la Fruta del Cielo y la codiciaba. Entonces le preguntó a cierto derviche, a quien llamaremos Sabar:

“¿Cómo puedo encontrar esta fruta, para conseguir el conocimiento de forma inmediata?”

“Harías mejor en estudiar conmigo”, dijo el derviche. “Si no lo haces, tendrás que viajar con determinación y sin descanso por todo el mundo.”

La mujer lo abandonó y buscó a otro derviche, Arif el Sabio; y después encontró a Hakim, el Docto; luego a Majzub, el Loco; más tarde, a Alim, el Científico, y muchos más…

Pasó treinta años buscando, al cabo de los cuales llegó a un jardín. Allí se encontraba el Árbol del Cielo, de cuyas ramas pendía la resplandeciente Fruta del Cielo.

De pie junto al Árbol estaba Sabar, el primer derviche.

“¿Por qué cuando nos encontramos por primera vez no me dijiste que tú eras el Guardián de la Fruta del Cielo?”, le preguntó.

“Porque en aquel momento no me habrías creído. Además, el Árbol sólo produce fruta una vez cada treinta años y treinta días.”

- Cuento Sufí -


15 comentarios:

galicia maravillas dijo...

:) el tiempo nos da muchas cosas, nos quita algunas, pero muchas, se van quedando con nosotros :)) muy feliz fin de semana!! y felicidades por el cumple :)))) biquiñosssss!!

Adolfo Payés dijo...

Un placer leerte siempre.

¨Hermoso cuando la poesía es todo en el sentir.. nace con amor la lectura..¨ Payés

Un abrazo .
Saludos fraternos...

El ave peregrina dijo...

Querida amiga ayer estuve esperado tu subida al blog pero me tuve que retirar, hoy madrugué y te leo.

Cuando le encontró por primera vez...el bien le dijo "puedes estudiar conmigo"...pero la ambición de querer todo al momento la cegó.

Un buen día.

Besos.

VaNe dijo...

Como todos tus escritos: me hacen reflexionar!
por eso me encantan tus entradas!!

un beso!!

Olga i Carles dijo...

Treinta años...
Cuando equilibramos nuestros tres cuerpos, y ellos andan y se abrazan con elegancia en la conciéncia, encontramos la Fruta verdadera.

Gracias.

Jurema dijo...

El tiempo, ese gran sabio que te obliga y te empapa de aquello que buscas pero a su ritmo, no al tuyo!

Que precioso cuento y cuanta verdad lleva consigo, solo hay que tener paciencia para conseguir esa fruta.

Querida ya me llegan los suaves perfumes de primavera y me alegran el corazón

Besitos con sonrisas

El Drac dijo...

Moraleja: Es mejor estudiar de las experiencias de los que saben que aprender de la vida misma, que cuesta mucho más tiempo.

TORO SALVAJE dijo...

Si.
Coincido con El Drac.

Besos.

Juan Francisco dijo...

Bueno la moraleja es que nada se logra sin esfuerzo. Se pasó los treinta años recorriendo el camino de la sabiduría para llegar al principio. Una bonita entrada Ángeles.
Un abrazo y que pases una feliz semana.

Luis Carlos dijo...

Sus palabras...su entrada....sentimientos...

Um blog mui bonito.

Sería un honor no sólo con su visita, sino también con la condición de formar parte de nuestro grupo de amigos.

http://www.llealenglishcourse.blogspot.com

LLEAL

Aracne dijo...

Todo requiere su tiempo, aunque sean 30 años

Belkis dijo...

Todo tiene su tiempo y su lugar, no se puede adelantar la cosecha porque esta necesita el tiempo justo para estar disponible. Hermoso cuento Angeles. Como siempre es un placer por tu casa.
Besitos

Myr dijo...

Como me gusta este cuento. Que tan cierto, lo facil, lo cercano, lo al alcance de la mano; no nos entusiasma.

Mauro Camporeale dijo...

...Se Encuentra Recorriendo...

Hermoso Cuento Sufi!

Un abrazo

Mauro

Alma dijo...

Uno busca y busca y no está en lo dificil, en lo simple se encuentra TODO!!!!