lunes, 8 de febrero de 2010

El roble y la hiedra

Un hombre edificó su casa y la embelleció con un jardín interno. En el centro plantó un roble. Y el roble creció lentamente. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas. Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra empezó a levantarse velozmente.
Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared. Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados. Y el roble crecía silenciosa y lentamente. - ¿Cómo estás, amigo roble?, preguntó una mañana la hiedra.
- Bien, mi amiga, contestó el roble.
- Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura, agregó la hiedra con mucha ironía, desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio.
- No te burles, amiga, respondió muy humilde el roble, recuerda que lo importante no es crecer de prisa, sino con firmeza.
Y el tiempo siguió su marcha. El roble creció con su ritmo firme y lento. Las paredes de la casa envejecieron. Una noche una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín. El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada. Al amanecer, el dueño de casa recorrió su jardín y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. El hombre arrancó la hiedra y la quemó. Mientras tanto el roble reflexionaba:
- Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, holgados de la seguridad de otros.

- Autor desconocido -

20 comentarios:

Dulce dijo...

Preciosa lección. SI , amiga mía.
Abrazo dulce!
;)

El ave peregrina dijo...

Que entrada verdadera amiga Ángeles,es mejor crecer pasito a pasito por tu propio pie, que ir apoyado y ayudado.Aparte que el respecto al prójimo es necesario y fundamental.

Un abrazo.

oscar dijo...

Hola! me llamo Oscar y soy nuevo en este blog espero que te pases por mi blog yo lo hare amenudo con el tuyo. Un saludo!

sedemiuqse dijo...

tus autores desconoidos...

Besitos y amor
je

Delia dijo...

Hola Angeles:

!Qué bueno!! es así uno crece sobre sus propias raíces o se desmorona con el primer viento.

P.D. se nota que fuiste la única argentina que me visitó hoy, nadie más lo relacionó con ese tango, uno de mis preferidos y con una letra que se las trae.

Un beso y buena semana.

DIAVOLO dijo...

Sabia lección, sin duda. Hay quienes lo aprendimos algo tarde, pero siempre hay tiempo para rectificar... o eso espero :))

Besos, Maestra.

UnaCreativa dijo...

WaO que bien :D me gustaaa!!

Adolfo Payés dijo...

Me gusto..

Un abrazo
Saludos fraternos..

delfin en libertad dijo...

Es mejor a brincos y saltitos como se dice por aquí, que unido a algo que a la larga nos robará energía. Un abrazo inmenso.

Maria de los Angeles dijo...

Cuanta sabiduria y cuanta humildad, me gustó mucho la historia, los humildes son asi, callados, mansos pero seguros en sus principios.
Un beso Angeles!

Any dijo...

Ahhh esto de la hiedra me hizo acordar a un periodista de la ciudad (Carlos Bermejo, no sé si lo recordás) que le decía "la hiedra" a Matías Ale el "maridovio" de la Alfano, porque donde estaba ella estaba el siempre, no se le despegaba ni a sol ni a sombra jajajaja. Bueno, ahora ya no están juntos.
No sé porqué me vino a la memoria esto, jajajaja, este chusmerío vernáculo no tiene mucho que ver con tu linda historia, en fin ...
Un abrazo conciudadana! y disculpemé por sacarla de tema
=S

Paco Alonso dijo...

Excelente como de costumbre el post que nos acercas.
Es un placer siempre acercarse a tu espacio.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

bixen dijo...

Preciosa parábola, como siempre!
Un roble en un robledal (que yo haya visto), no tiene hiedras; por su denso follaje.
Algo que me gustaría resaltar, es que el roble es el único árbol capaz de sacrificar una rama en caso de viento extremo o pérdida de equilibrio. Cómo lo hace... nadie sabe, pero sucede.

marga dijo...

Lo importante no es crecer de prisa, sino con firmeza...

Me encantó! :)))

Besos!!

Jurema dijo...

Directo a la consciencia amiga mía!

Preciosa lección!

Un abracito

serpai dijo...

AMIGA...QUE BUENO...!!! SI QUE ES UNA LECCION....
PERMITIR QUE LAS PEQUEÑAS COSAS NO AYUDEN A CRECER CON LA FIRMEZA DE LA RAIZ BIEN FIRME....LO DEMAS ES EFÍMERO...!!!

Noriako Agashashi dijo...

una excelente lección. Todos debemos crecer con un raíz fuerte pero lentamente. Porque a veces el querer crecer con rápidez hace que seas más débil de lo que puedes llegar a pensar.

atte,

Noriako A.

..NaNy.. dijo...

Hola preciosa historia y buena lección, hay que ir poco a poco y seguros no correr y mal. Saludos

Myr dijo...

Excelente cuento. Me representa el roble, como árbol y la margarita como flor.

El roble por lo que dices aqui y la margarita porque crece en cualquier terreno y clima.

Besooooooosssssss

Belkis dijo...

"Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, holgados de la seguridad de otros". Genial la moraleja que nos deja este cuento. La fortaleza de nuestras raíces nos prepara para afrontar todas las tormentas que nos traiga la vida. Una gran verdad. Besos Angeles