domingo, 8 de noviembre de 2009

La naturaleza


Necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa, el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. Dependemos de la naturaleza no sólo para nuestra supervivencia física.
Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.
Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde esta la vida: Aquí y Ahora.
Llevar tu atención a una piedra, a un árbol o a un animal no significa pensar en ellos, sino simplemente percibirlos, darte cuenta de ellos. Al darte cuenta de ello, tú también entras en un lugar de profundo reposo dentro de ti mismo. Entonces se te transmite algo de su esencia. Sientes lo profundamente que descansa en el Ser, completamente unificado con lo que es y con donde esta.
Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos.
A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imágenes mentales de sí mismos, y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes.
Todas las cosas naturales, además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la totalidad reclamando una existencia separada: “yo”, el gran creador de conflictos.

Tú no creaste tu cuerpo y tampoco eres capaz de controlar las funciones corporales. En tu cuerpo opera una inteligencia mayor que la mente humana. Es la misma inteligencia que lo sustenta todo en la naturaleza. Para acercarte al máximo a esa inteligencia, sé consciente de tu propio campo energético interno, siente la vida, la presencia que anima el organismo.

Cuando percibes la naturaleza sólo a través de la mente, del pensamiento, no puedes sentir su plenitud de vida, su ser. Sólo ves la forma y no eres consciente de la vida que la anima, del misterio sagrado. El pensamiento reduce la naturaleza a un bien de consumo, a un medio de conseguir beneficios, conocimiento, o algún otro propósito práctico.

Observa, siente un animal, una flor, un árbol y mira como descansan en el Ser. Es una armonía, una sacralidad que, además de compenetrar la totalidad de la naturaleza, también está dentro de ti. Cada uno de ellos es él mismo. Tienen una enorme dignidad, inocencia, santidad. En el momento en que miras más allá de las etiquetas mentales, sientes la dimensión inefable de la naturaleza, que no puede ser comprendida por el pensamiento.

La respiración es natural. El aire que respiras es natural, como el propio proceso de respirar. Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres tú quien respira. Conecta con la naturaleza del modo más íntimo e interno percibiendo tu propia respiración y aprendiendo a mantener tu atención en ella. Ésta es una práctica muy curativa y energizante. Produce un cambio de conciencia que te permite pasar del mundo conceptual del pensamiento al ramo de la conciencia incondicionada.

Necesitas que la naturaleza te enseñe y te ayude a reconectar con tu Ser. No estás separado de la naturaleza. Todos somos parte de la Vida Una que se manifiesta en incontables formas en todo el universo, formas que están, todas ellas, completamente interconectadas. Cuando reconoces la santidad, la belleza, la increíble quietud y dignidad en las que una flor o un árbol existen, tú añades algo a esa flor o a ese árbol.

Pensar es una etapa en la evolución de la vida. La naturaleza existe en una quietud inocente que es anterior a la aparición del pensamiento. Cuando los seres humanos se aquietan, van más allá del pensamiento. La quietud que está más allá del pensamiento contiene una dimensión añadida de conocimiento, de conciencia.

La naturaleza puede llevarte a la quietud. Ése es su regalo para ti.
A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma. Cuando percibes la naturaleza y te unes a ella en el campo de quietud, éste se llena de tu conciencia. Ése es tu regalo a la naturaleza.
Es como si la naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años.

- Eckhart Tolle -


17 comentarios:

serpai dijo...

ay la naturaleza...si que es bella---yo en esta última semana he estado muy cerca de ella viendo arroyos ,arboles sierras y montañas...difrutando el aire de libertad que solo ella puede enviar.
Por eso me gusta lo que escribiste y quiero ir a su encuentro cada día como la primera vez aunque ella llegue a la cita puntualmente hace millones de años...
cariños SER

serpai dijo...

me he llevado tu regalo a mi blog... muchas gracias...!!! que lindo

Silvia dijo...

Siiiiiii!!!:)me encanta este texto de E.Tolle de hecho estoy estos días releyendo su libro el poder del ahora y me fascina la sencillez y la verdad que emana..estamos en ello,gracias por este recordatorio!!

delfin en libertad dijo...

Yo mi querida Angeles no cambio por nada las sensaciones que nos regala la naturaleza en todo su esplendor, precisamente mi último post habla sobre los sentimientos maravillosos que pueden calar en nuestra alma las cosas simples que al final son tesoros. Muy hernoso y refrescante en esta mañana fría. Un enorme abrazo.

Belkis dijo...

Efectivamente necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa porque la naturaleza es la confirmación de la existencia de un ser superior que nos ama y nos permite disfrutar de su belleza en todas sus formas. Apreciando y admirando la naturaleza en su justa medida entenderemos la dimensión que está por encima, encontraremos la esencia y eso nos llevará a SER. Profundo y certero texto. Un abrazo Angeles y feliz semana. Gracias por compartir el premio conmigo.

Aracne dijo...

Me ha impamucho este texto, no lo conocía. Es cierto que vivimos sumidos en un mar de ruídos que no nos dejan escuchar nuestro silencio. Te copio el texto y lo guardo para leerlo de vez en cuando. Sigue regalando estos textos entretejidos , haces mucho bien.

nirka dijo...

Tan cierto pero a veces tan complicado...

Cuando como hoy, siento como el viento me azota en la cara, me mece, me moja, me reconcilio con la vida, con mi suerte...

Dulce dijo...

Qué sabia afirmación... Amo la naturaleza...por ello me siento tan identificada y reavivada!!!
Gracias Angeles!

mardelibertad dijo...

La naturaleza es un regalo que la vida da y por tanto se debe cuidar, yo vivo en un entorno rodeado de naturaleza no sabria vivir sin ella, bonita como siempre tu entrada.
Besos

SANDRA... dijo...

Preciosa tu entrada Angeles!!!
Linda semana amiga.
Besitosssssssssssssssssssss.

marga dijo...

Nada más leer esto, pensé en mi lugar mágico, un bosque cerca de mi casa, al que suelo ir para descansar de todo, para pensar, para, para ssentir precisamente eso, la naturaleza.
Te dejo el link de la foto de ese lugar, para que veas lo mágico que es :)))

http://img294.imageshack.us/img294/7001/bosque.jpg

★ Besos!!! ★

:)))

marga dijo...

Es en Galicia, a 15 km de la ciudad de A Coruña, en mi pueblo :)))

El efecto mariposa... dijo...

Hola Ángeles,
sé que he hecho pellas o rabona como le decimos por aquí y no he pasado a visitarte en estos días, pero la semana ha estado batante apretadita y apenas he tenido tiempo para visitaros.
Yo sé que tú me lo perdonas y no me pones falta :)
Un beso gordísimo.

mimbre dijo...

Hola Ángeles...
Si solo trataramos estar en silencio total, absoluto, en algún lugar de la campiña, en un valle ó rio Escucharemos las voces de la naturleza, esas que tapamos con ruidos a los que llamamos musica¡¡
Buenisimo, AMIGA¡¡
Me hace bien leerte, sabes¡¡
Un abrazo enorme
Osvaldo

Kreski dijo...

A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma. Cuando percibes la naturaleza y te unes a ella en el campo de quietud, éste se llena de tu conciencia. Ése es tu regalo a la naturaleza....y desde ella agradezco tu sentir en una canción ...Gracias ...la bella flor del corazón está al abrir...
Un abrazo tu amiga
kreski

ஐ Lucero ஐ dijo...

Maravillosa entrada y real, la naturaleza es vida, ojala se cudiara mas.

ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ
El cielo esta dentro de ti.
Aprende a vivir en el paraíso.
No es preciso morir para ir al cielo. No.....
Aprende a crear el paraíso de la alegría.
Perdona siempre y sigue adelante evitando cansarte.
No des importancia a lo que dicen de ti.
Deja que tu alegría brote de lo intimo
de tu corazón bueno y generoso...
ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ ﻷღﻷ

Que disfrutes de una linda semana y gracias por tus lindas visitas a mi rincon.

Glen dijo...

La naturaleza nos da tantas cosas, y sin embargo, no le damos nada en lo absoluto. En quiénes nos hemos convertido? Antes podíamos apreciar la quietud, el silencio, la belleza de lo que nos rodeaba y aún nos rodea, pero últimamente, lo estamos ignorando..no es lo mismo que antes...hay que apreciar y añorar lo que es libre..antes de que sea demasiado tarde..