miércoles, 14 de octubre de 2009

El Otro Yo

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

- Mario Benedetti -

19 comentarios:

Delia Regina dijo...

Excelente! Muertes y renacimientos diarios y corrientes, los sufrimos todos.
Seguimos compartiendo.

marga dijo...

Prefiero tener un solo "Yo" sin división, no vaya a ser me suceda como Armando, jeje

Un beso mi linda angelita :)

Me encantó!!! ;)

delfin en libertad dijo...

Precioso!!! La razón del equilibrio. Un enorme abrazo . Me encantó.

Ipnauj dijo...

El espíritu del Otro Yo sigue rondando y a mi me gusta charlar con él en las noches de luna llena.

Un gran saludo.

Shanty dijo...

Buenísimo... tenía que ser de Benedetti, ese genio escritor.

Un abrazo.

estoy_viva dijo...

Que voy a decir de Benedetti que es un crash de escritor todo lo que hace tiene mucho sentido y te hace refrexionar.
Con cariño
Mari

Adolfo Payés dijo...

Siempre es hermoso leer al Benedetti.. Gracias por compartirlo..

Un abrazo
Saludos fraternos...

roxana dijo...

GENUIO TOTAL QUE SABE DEL HUMANO!!! EL OTTRO YO QUE SIEMPRE ESTÁ. Ojala´se pudiera unificar y ser uno!!!!!!!!!!!!!!!1pero hay que conocerse tanto para llegar a esa union!!!!!!!!!!!!!!!!
besitos

mardelibertad dijo...

El otro yo esta y se debe escuchar, es el amigo que siempre esta, bonitas letras de Benedetti
Besos

Sol dijo...

Por Dios... si no fuera por ti Angeles mira las cosas que me pierdo!!!
Me encantó, quizas todos tenemos un poco de ese otro yo... pero sacamos a relucir el que nos conviene???
Uy dificil de explicar quizas...
Pero estuvo bueno, mucho!!

beker dijo...

Esa dualidad, entre el yo y el otro yo; un mensaje para conocernos mejor a nosotros mismos, saludos

Sweety dijo...

El otro yo... es una idea interesante.

Un saludito!!

Jayja para tí... dijo...

el equilibrio es algo maravilloso y necesario, creo en verdad que todos tenemos el otro yo, uno lucha por vencer al otro y el trabajo mas duro es no dejarlo vencer sino, al final uno de los dos morirá y en evrdad, necesitamos tanto al otro yo!!! es parte de ser auténticos, te quiero linda Angeles

Steve E. dijo...

Steve E dijo...

It is true that stories of a parabolic nature intrigue me. Always they carry a message--sometimes hidden as in a vapor.

As with all words of worth, if I seek their meaning I will uncover their secret.

Thank you for a thoughtful post--I had to make use of the Google Traductor, of course! But I can understand enough!

Peace (Paz--tranquilo)

Mariana dijo...

É maravilhoso visitar o teu blog, sempre aprendo com ele.
Beijos

SILVIA dijo...

MARAVILLOSO, TENIA QUE SER BENEDETTI, NO LO HABIALEIDO NUNCA¡¡¡¡
UN BESITO ANGELES¡¡¡¡¡¡¡¡

J. Fco. Bravo Real dijo...

Como Silvia, yo tampoco lo había leido, pero viniendo de Benedetti, solo podía ser algo que nos removiera "el otro yo".
Creo que el equilibrio es lo fundamental. Hacer uno de los dos, porque parece mentira que una palabra tan cortita... ¡yo! tenga un peso tan exagerado en el ser humano.
Abrazos Ángeles.

Carrachina dijo...

no dejemos que nuestro lado sensible muera jamás... yo aveces me siento asi tengo ganas de aniquilar esos sentimientos que me hacen sufrir, pero ese es el verdadero crecimiento. ponerte en la piel del otro.
un beso Angeles, tu blog es fántastico

Belkis dijo...

Todos tenemos algo de ambivalencia en nuestras vidas. Nos vestimos con el disfraz de moda para quedar bien con todos. Haría falta algo de hilaridad, unidad, y sobre todo claridad para aceptar sólo a un yo. Este texto me ha gustado mucho, me ha permitido ver algo más alla.
Gracias amiga
Un fuerte abrazo