domingo, 27 de septiembre de 2009

El elefante encadenado

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme criatura hacia despliegue de un tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de entrar al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca fijada en el suelo...

Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces unido a la estaca? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía creía en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicaron que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...

Hasta que un día en que -un terrible día para su historia- el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree que No Puede. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez. Algo que, con tanta facilidad y en otro orden de cosas, nos pasa también a los humanos. Pero tomar conciencia de este hecho, es ya el primer paso para el cambio.

- 26 cuentos para pensar - Jorge Bucay -

25 comentarios:

Delia Regina dijo...

Muy buena reflexión, es lo que nos sucede a nosotros si no salimos de la programación. Me dan mucha pena los animales de circos y de zoológicos encadenados y amaestrados por la miseria de algunos humanos.
P.D. perdón por mi error, se trata de Tomás no de Sto.Tomás, ya lo corregí.
Un abrazo.

eva-la-zarzamora dijo...

Los elefantes, según dicen, son animalitos que tienen memoria... por eso debe ser que nadie pueda amarrarlos a una soga.

Aunque nos resistamos al cambio, cambiamos a pesar nuestro, no lo vemos, pero es lo que hay. Lo peor es que nosotros no lo vemos siempre. Pero los otros lo ven, aquéllos que saben ver y tienen memoria como los elefantes.

Besos Ángeles.

mardelibertad dijo...

buena reflexion como siempre , existe un dicho que dice asi, tengo memoria de elfante, por algo sera, son muy celoso de lo suyo
Besos

≈♦ Mi Sentir ♦≈ dijo...

que linda reflexion Angeles, te dejo un abrazito y te deseo una linda semana

Estrella.

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy buena reflexión de Jorge Bucay, a tantos nos gustan los animales de circo y no reparamos que están hechos para vivir en libertad y en contacto con la naturaleza. Un gran abrazo.

El efecto mariposa... dijo...

:(
Me ha dado mucha penita del elefante.
No sé si es por el cansancio y la falta de sueño porlas guardias, o porque estoy más sensible de la cuenta hoy ( más aún??), pero me ha dado mucha penita del elefante y de los animales del circo. :(
Ya sé que esa no es la lección del cuento, pero repito, me ha dado mucha penita del elefante, jejeje.
Un beso enorme para vos, linda.

Mundo Animal. dijo...

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??_?___Felizzzzzz Domingoooo__?_??
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Hola Angeles que bonita reflexion a todos nos gusta la libertad ojala se la dieramos a los animales
que tengas una buena semanaaaa saludos Chrissss

Te invito a mi blog de Imagenes http://chistianfilms.blogspot.com/

Jayja para tí... dijo...

Sé que estas volando Angeles, cerca de cada uno de los que te necesitan por eso, no sé porque siento más tu abrazo dado a mí, que tu necesita de recibirlo, siento tu fortaleza, de angel volador y hermano, cada vez, que viene, pienso que un angel llego hasta mí, y me hace bien...

Jayja para tí... dijo...

será esa la historia de mi Cuba?

Shanty dijo...

Este relato ya lo había leído. ¿No es cierto que impresiona? Es un puro caso de condicionamiento.

Te dejo un caluroso abrazo.

Sol dijo...

O sea que simplemente sigue ahi por ese recuerdo que le quedó de pequeñito... como a los seres humanos supongo... algunos recuerdos que nos encadenaron alguna vez persisten, porque no hemos sido capaces de tratar de soltarnos ahora adultos de aquellas ataduras que nos mortifican...
Besos cielo, llenos de luz para ti, que comiences bien tu semana!!!

SANDRA dijo...

es una maravilloso texto que nos deja pensando amiga Angeles, te dejo un gran abrazo y mi deseo de que tengas una linda y tranquila semana.
Hasta prontito.

Cecilia F. dijo...

Me encantan los cuentos de Jorge Bucay,este del elefante es uno de mis preferidos,un abrazo guapa

Naiba dijo...

Hola reina

Preciosa reflexión, todos estamos atados a nuestro modelo mental a un prototipo que de pequeños nos han impuesto otros, los que nos han educado.

Luchar por salir de él es materia de nuestra voluntad emancipadora.

Besitos amiga

Carrachina dijo...

creo que muchas veces quedamos atrapados en esos miedos infantiles que eran insignificantes, pero que ahora nos paralizan, es más fácil, seguir en lo aprendido que atreverse a seguir otros caminos, que aunque más riesgosos quizás nos enseñaran más.
Me encanta este cuento, dice gran verdad.
Besos mi querida Angeles.

Vivian Angélica dijo...

Vaya que hermosa refexión... no conocía este cuento y al leerlo me a gustado mucho...

Cariños a la distancia, que tengas una buena semana Vivian

TORO SALVAJE dijo...

Este es uno de los cuentos que siempre me impresiona cuando lo leo.

Besos.

Mariana dijo...

Me encanta mucho tu blog.
Al reflexión es muy importante.
Buenas semana.
Besos y un abrazo.

Jorge Ángel Aussel dijo...

Ángeles:

No me cabe duda de que me has entendido al pie de la letra lo que he querido decir a través de mi escrito en El drama del escritor. Los músicos muchas veces pasan por la misma situación; asimismo los poetas a los cuales considero escritores también, como a los cantautores.

Me gustó mucho esta reflexión. No debemos resignarnos, y si alguna vez lo hicimos, tomar conciencia de ello para cambiarlo es el primer paso...

Gracias por seguirme a través de mi espacio.

Saludos desde Ángel Poético.

J. Fco. Bravo Real dijo...

El problema del elefante es que se olvidó de luchar por su libertad y de eso se aprovecha su dueño. Cuando le atan de pequeño le estan atando el cerebro y es ahí donde de verdad tiene la cadena y la estaca.
Que triste espectáculo. Y posiblemente esos hombres defenderan la libertad e incluso estarán en contra de la esclavitud. Esto es muy triste Ángeles. Un fuerte abrazo.

marga dijo...

Todos los cuentos de Jorge Bucay, me dieron importantes reflexiones, es un grande!

Besos!

Belkis dijo...

Nos atamos a nada, porque puros condcionamientos mentales, pero somos libres para decidir y actuar según nuestras creencias y nuestros propósitos. Besos

ÓNIX dijo...

Ese cuento siempre me ha encantado. Está lleno de tanta reflexión tan útil para todos. La verdad es que muchas veces nos atamos a cosas sin mostrar la iniciativa de otorgarnos libertad y vencer lo que sólo en nuestra imaginación nos priva...

Muy hermoso, gracias por compartirlo, saluditos...

Jurema dijo...

Estos cuentos son magníficos!
Cuantas veces nos conformamos de que creemos que estamos atados de pies y manos...
No me gustan los animales encarcelados en los circos, es muy triste!

Que historia tan buena y terapéutica.

Mil besitos

bixen dijo...

Los chimpancés se cazan poniendo una banana en una pequeña jaula. El mono se cree tan listo que la agarra entre sus rejas por fuera, pero al cerrar el puño, ya no pasa su mano. Como ya sabe que es una trampa, se siente atrapado y sólo chilla y tira; sin percatarse que si suelta el plátano, saldría liberado.