miércoles, 29 de julio de 2009

La cara es el icono de la creación

El paisaje es el primogénito de la creación. Existía cientos de millones de años antes de que aparecieran las flores, los animales o el ser humano. Estaba aquí por su cuenta. Es la presencia más antigua en el mundo, aunque necesita una presencia humana que lo reconozca. Cabe imaginar que los océanos enmudecieron y los vientos se sosegaron cuando apareció el primer rostro humano sobre la Tierra; es lo más asombroso de la creación. En el rostro humano el universo anónimo adquiere intimidad. El sueño de los vientos y los océanos, el silencio de las estrellas y las montañas alcanzaron una presencia materna en la cara. Aquí se expresa el calor secreto, oculto de la creación. La cara es el icono de la creación. En la mente humana, el universo entra en resonancia consigo mismo. La cara es el espejo de la mente. En el ser humano, la creación encuentra la respuesta a su muda súplica de intimidad. En el espejo de la mente la difusa e interminable naturaleza puede contemplarse.
La cara humana es un milagro artístico. En esa superficie pequeña se puede expresar una variedad e intensidad increíble de presencia. No existen dos rostros idénticos. En cada uno hay una variación particular de presencia. Cuando amas a otro, durante una separación prolongada es hermoso recibir una carta, una llamada telefónica o intuir la presencia de la persona amada. Pero es más profunda la emoción del regreso, porque ver el rostro amado es entonces una fiesta. En ese rostro ves la intensidad y la profundidad de la presencia amorosa que te contempla y viene a tu encuentro. Es hermoso volver a verte. En África ciertos saludos significan «te veo». En Conamara, la expresión empleada para decirle a alguien que es admirado o popular es: Tá agaidh an phobail ort, es decir, «el rostro del pueblo se vuelve hacia ti».
Cuando vives en el silencio y la soledad del campo, las ciudades te sobresaltan. Hay muchas caras en ellas: rostros extraños que pasan rápida e intensamente. Cuando los miras, ves la imagen de la intimidad particular de su vida. En cierto sentido, la cara es el icono del cuerpo, el lugar donde se manifiesta el mundo interior de la persona. El rostro humano es la autobiografía sutil pero visual de cada persona. Por más que ocultes la historia recóndita de tu vida, jamás podrás esconder tu cara. Ésta revela el alma; es el lugar donde la divinidad de la vida interior encuentra su eco e imagen. Cuando contemplas un rostro, miras en lo profundo de una vida.

- Anam Cara - El libro de la sabiduría celta - John O´Donohue -


11 comentarios:

Myr dijo...

Precioso! me ha encantado!
Que necesaria es la confirmación del otro.... los Conamareses la tienen bien clara!


Besotes

Jova dijo...

Me encantan los libros celtas y todo sobre su cultura. Y esta percepción de la cara me ha encantado. Fijate que muchas veces no valoro lo bello que puede llegar a ser mi cara, tengo un problema visual y eso siempre me ha traumado porque mis ojos no están 100% alineados. Pero esta lectura me recuerda que debo dar gracias por ver.
Gracias a ti también preciosa amiga.

Adolfo Payés dijo...

Maravilloso mundo de la creación nos entregas..


Un placer visitarte y leerte

saludos fraternos
un abrazo

Delia Regina dijo...

Qué mirada tan expresiva al rostro de la creación, mirarnos al espejo después de haber leído esto ya no será lo mismo, cuánto más podremos ver!!!, cuanto intuir y agradecer.
Cariños.

delfin en libertad dijo...

Esto es una belleza para leerlo una y otra vez. Es increíblemente hermoso. Me ha conmovido. Un abrazo enorme.

Jurema dijo...

Muy interesante esta entrada!!

La cara es importante pero la mirada es la ventana donde uno se asoma al espacio interior...

Un besito.

eva-la-zarzamora dijo...

No imagino a nadie sin poder mirarlo a los ojos y clavarlo en mi mirada.
Siempre me han hablado más los gestos que todas las palabras de un diccionario.
Es más, siempre me ha gustado jugar a cerrar los ojos y con las manos pasearme por los pómulos, la comisura de los labios y adivinar otro paisaje que el que sueles visitar en ese rostro cotidiano.
Lindo post.
Un saludito y beso a lo Conamara ;)

Sweety dijo...

Una entrada muy interesante, me ha gustado mucho leerla :)

Belkis dijo...

las característica de nuestro rostro deja entrever nuestra personalidad, nuestras capacidades y aptitudes, nuestro tono vital y la manera con que afrontamos la vida, si somos optimistas o pesimistas, si somos o no sinceros, si actuamos con altruismo o nos correo el egoísmo. Interesante aporte. Muchos besitos

amor y libertad dijo...

¿hasta qué punto somos creadores de las caras que vemos en los demás?

Naiba dijo...

Ainsssssss mi niña

Que susto me he llevado con tu blog, llevo un par de días entrando y saliendo y no veía nada y no podía dejarte comentarios, y resulta que con el Internet explore, no se ve ni se puede dejar comentarios, pensé que habías borrado el blog.

Pero bueno me alegro de que estés y relax para el cuerpo y si hubieses visto mi cara, podías ver mi preocupación, ahora mismo estoy feliz amiga.

Besotes de dos grandes.