sábado, 13 de junio de 2009

Muerde la herida

Siendo niño pertenecí al Movimiento Scout. Ahí nos enseñaban, entre otras cosas, la importancia de la "Buena Acción" que consistía en realizar todos los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y botarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. Me gustaba mucho cumplir esa tarea.

Un día caminaba por una calle de la ciudad de Coro y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse. Estaba herido, un carro lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse.

Vi allí una gran oportunidad para hacer la "Buena Acción" y como buen Scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas. Yo nunca había entablillado a nadie pero el "Manual Scout" decía cómo hacerlo. Con mucho amor y entrega me acerqué, lo agarré pero me clavó los dientes en las manos.
Inmediatamente me llevaron a la Sanidad y me inyectaron contra la rabia, aunque la rabia por la mordida no se me quitó con la vacuna.

Durante mucho tiempo no entendí por qué el perro me había mordido si yo sólo quería salvarlo y no hacerle daño, no sé que pasó y no me lo pude explicar. Yo quería ser su amigo, es más, pensaba curarlo, bañarlo, dejarlo para mí y cuidarlo mucho. Esta fue la primera decepción que sufrí por intentar hacer el bien, no lo comprendí. Que alguien haga daño al que lo maltrata es tolerable, pero que trate mal a quien lo quiera ayudar no es aceptable.

Pasaron muchos años hasta que vi claro que el perro no me mordió, quien me mordió fue su herida; ahora si lo entiendo perfectamente.

Cuando alguien está mal, no tiene paz, está herido del alma y si recibe amor o buen trato: ¡Muerde! Pero él no hunde sus dientes, es su herida la que los clava.

Comprende el malestar de las personas que te rodean. Cuando alguien te grita, te ofende, te critica o te hace daño no lo hace porque te quiere mal sino porque está herido, está herido del alma, se siente mal o algo malo está pasando por su vida. No te defiendas ni lo critiques, más bien compréndelo, acéptalo y ayúdalo. Ahora lo entiendo.

- Desconozco el autor -


20 comentarios:

marga dijo...

sólo es necesario ponerse en el lugar de la persona que sufre para entender, es la mejor forma de entender la actitud negativa que a veces provoca ese dolor.
el que sufre, teme, y al que teme hay que ayudarlo.
un abrazo :)

delfin en libertad dijo...

Es difícil, pero es bueno intentarlo. Con mucha mas razón un animal agredido demuestra su desconfianza, su dolor, su abandono a veces de ésta forma, ellos no tienen otra. Los seres humanos aunque podamos expresarnos y tener la capacidad de analizar y razonar no lo hacemos y para sanar hay que empezar a comunicarse con las personas cercanas que apreciamos y queremos, bueno eso es lo que yo creo. Muy linda la reflexión. Un abarazo.

eva- lazarzamora dijo...

Vengo del blogg de Géraldine y al leer tu comentario quise venir a leerte. Me gusta tu bitàcora asi que vendré a leerte con tu permiso.

La gente que nos duele, se protege de su propio dolor, nos duele siendo ajeno al daño que inconscientemente nos hacen o nos hecho. El perdôn es lo ùnico que nos puede hacer entender, y aceptar que el error es humano y el sufrimiento inùtil.
Un abrazo.

Ambar dijo...

hermosoo texto de reflexion y comprension :) , es asi, las heridas son las que reaccionan y para sanar esas heridas no tenemos mas remedio que amarnos y reconcer quienes somos.El Amor es el mejor balsamo, el amor que tenemos dentro nuestro.

Lindo tu espacio Angeles!!
Besitos almendrados

beker dijo...

Me parece muy oportuna tu propuesta, porque muchas veces no se hace ese ejercicio de colocarse en el lugar de los otros y se juzga sin conocimiento de causa, un abrazo

Regina dijo...

Comprender al otro, ponerse en su lugar y no juzgarlo...hermosa entrada.
Un abrazo.

Naiba dijo...

Querida amiga

Cuando nos sentimos perdidos ante la realidad la primera reaccion es de violencia, de intentar defendernos sin pensar.

En este caso un perro herido, rodeado de coches, se siente lógicamente amenazado y temeroso, si alguien se acerca y le mueve las patas rotas, el perro no entiende de intenciones, nota que alguien le hace daño. Y se defiende de la manera que puede, es decir, mordiendo.

Pero el hombre también tiende a actuar de esta manera ante lo desconocido por causa de miedo, tenemos miedo de que aquellas cosas en las que no confiamos, nos haga daño.

Estamos sometidos a interpretaciones más o menos creíbles por personas más o menos ignorantes y desde personas más o menos cultas.Cada uno de nosotros interpretamos todas las situaciones de la vida. Lo bueno es que la interpretación que le demos sea la correcta para poder crear doctrina.


Besitos reina y feliz fin de semana

ESPIRITU AZUL dijo...

Me ha gustado mucho el relato, buena forma de aprender en la vida.
Las heridas sólo nos hacen herir a otros, tal vez sea el maldito egoísmo humano.
Saludos y hasta siempre.

Any dijo...

Es muy cierto lo que muestra el relato, el dolor hace que a veces el otro a quien se quiere ayudar responda mal. Y es difícil comprenderlo, lo primero que uno tiende a hacer es contestar en el mismo tenor.
Cuantas cosas nos falta aprender para mejorar como personas y que complicadas son algunas de estas cosas!
un beso

Bajo mis pies dijo...

Mientras leia pensaba lo mismo que el protagonista de la historia, por que?
Hasta que por supuesto llegue al final y comprendi. Es verdad, quizas algunas personas que estan mas acostumbradas a los malos tratos solo saben mostrar sus heridas de esa manera, comprender y ponerse en el lugar del otro sin juzgar.
Bss. Angeles.

TORO SALVAJE dijo...

Si.
Es tal como dice.
El que se encuentra mal en realidad no es él mismo, está fuera de si.

Besos.

belen dijo...

Como siempre tienes razon la herida es la que muerde, es la forma de expresar el dolor.

De todas formas aunque me muerdan voy a seguir tratando de curar las patas rotas de mis alumnos.

Mil besos y mil gracias. Es fantantico leerte

Aura Violeta dijo...

paso a dejarte un regalito que encuentras en el nuevo post de mi blog.

un abrazo de Luz!

Sailor© dijo...

En realidad esta lección la había aprendido pero es lindo volver a recordarla... además ha sido simpatico recordar el pánico que tenía a los perros cuando niña... siempre salía corriendo porque tenía miedo a que me mordieran... veía un perro en la calle y atravesaba a la otra... jajajajaj!
Por suerte he avanzado... pero no te niego que hay veces que me pongo nerviosa... tal vez como dicen tus palabras... es el temor a ser herida...

Abrazos y gusto leerte!!!


Sailor

serpai dijo...

A veces quien reacciona así te esta pidiendo a gritos que lo aceptes y que lo ayudes.Debemos aprender a leer actitudes...a ver más alla de lo que los ojos pueden ver...Donde comienza el terreno del alma .....ahi no vemos con los ojos. Lo hace el corazón.SErGIO

salvadorpliego dijo...

Muy buenos textos nos regalas ahora.

Un fuerte abrazo para ti.

JOVITA GARCIA dijo...

Angeles este escrito lo he leido en el mejor momento ya que es duro cuando esa herida tan escondida que tienes los otros, las situaciones te la pueden hacer despertar y lo cargas contra ellos. Gracias por poder ver mi aceptacion para ver la de los demas. De nuevo gracias.

Belkis dijo...

Precioso texto el que nos dejas Angeles. Tienes mucha razón, la gente que esta muy herida internamente se vuelve irritable e intenta atacar, la actitud no es la correcta, pero tampoco somos quien para juzgar. Empatía ante todo. Gracias por tan bello mensaje. Un cordial saludo.

Alma dijo...

A veces nos causamos dolor los unos a los otros y no nos preocupamos de averiguar el por qué??? de esa contestación o de ese mal humor, siempre hay un porque y deveríamos averiguarlo antes de contestar y de enjuiciar, se guro nos iría mejor..

Hechicera dijo...

Angeles:

El que busca encuentra y encontre la entrada que mencionaste. Muy cierto las personas heridas muerden y requiere mucha paciencia y tino para acercarse y nada te asegura que no saldras dañado.
Es un riesgo que hay que tener claro y saber cuando uno esta en condiciones de hacerlo y cuando nol

Un abrazo muy grande

Hechi