jueves, 4 de junio de 2009

La vasija agrietada

Un cargador de agua tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón.

Cuando llegaba, la vasija rota solo contenía la mitad del agua. Por dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, perfecta para los fines para la cual fue creada; pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía conseguir la mitad de lo que se suponía debía hacer.

Después de dos años le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada de mi misma y me quiero disculpar contigo"...¿Por qué? le preguntó el aguador.
"Porque debido a mis grietas, solo puedes entregar la mitad de mi carga. Debido a mis grietas, solo obtienes la mitad del valor de lo que deberías."
El aguador se sintió muy apesadumbrado por la vasija y con gran compasión le dijo: "Cuando regresemos a la casa del patrón quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo y en efecto vio muchísimas flores hermosas a todo lo largo, pero de todos modos se sintió muy apenada porque al final solo llevaba la mitad de su carga. El aguador le dijo: "Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino?; siempre he sabido de tus grietas y quise obtener ventaja de ello, siembro semillas de flores a todo lo largo del camino por donde tu vas y todos los días tú las has regado. Por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Sin ser exactamente como eres, ella no hubiera tenido esa belleza sobre su mesa."

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

- Desconozco el autor -


10 comentarios:

marga dijo...

mi linda angeles:
una vez más sonrío con cariño mientras te leo, porque tengo este cuento guardado. es un cuento anónimo hindú, yo lo tengo como "el cuento de las dos vasijas".
lo tenía guardado en borradores para publicar, pero me alegra que lo hicieras tú, eso demuestra la sincronicidad de la que te hablaba.
eres de las personas que sin conocer, me atrevo a decirles que las quiero.
un abrazo! :)))))

Regina dijo...

Lo conocía y no recuerdo donde lo leí, pero ya veo lo que dice Marga, seguramente es hijo de la sabiduría popular. Expresa una enorme ternura, amor y apertura.
Cariños.

Geraldine dijo...

precioso...nada se pierde, todo se transforma, hasta los errores pueden ser productivos y nuestras fealdades parecerles bellas a otros..

DIAVOLO dijo...

OOOOOOOOOHHHHHHHHHH!!!

Gracias!!! Hoy necesitaba leer algo así... tal vez porque siento que no tengo grietas, sino que yo mismo soy una grieta...

Besos.

delfin en libertad dijo...

Aaaah que belleza, que preciosa reflexión. Hay que aprender a verlas y sacarles provecho de forma constructiva. Me encanta. Un abrazo.

Mar dijo...

¡Qué relato más hermoso!

Cuanta enseñanza hay en él.

Me gusta mucho tu blog.

Te sigo leyendo.

Saludos.

Naiba dijo...

Ese relato amiga lo conocía y francamente es precioso, creo que todo tiene su lado positivo y su razón de ser.

Ver de lo imperfecto, lo mejor...tomar de lo malo, lo bueno, porque al final ya no será malo, sino todo serà bueno...

Besitos mi niña linda

Naiba dijo...

Mi reina

Nuevamente en tu casita, para comunicarte, que gracias por tu regalito y que en mi casita tienes otro para tí, pasa a retirarlo cuando puedas.

Besitos.

Myr dijo...

Es decir, todo tiene su lado bueno!

Me gusta esta fábula!

Besos y feliz finde

Alma dijo...

Muchas cosas no las comprendemos....Pero todas ellas son perfección divina que nos enseñan algo que todavia no llegamos a comprender.

Un abracito.