domingo, 5 de abril de 2009

El pájaro y el mástil

Conocí cierto día la historia de un hermoso pájaro. Se durmió en lo más alto del mástil de un velero. Y mientras la noche sacaba sus cuernos amarillos, el barco se hizo a la mar.
Y el pájaro, profundamente dormido, no se percató de aquella nueva singladura.
El buque fue adentrándose en la noche y la ciudad dejó de pintar arabescos blancos en las aguas.
Al amanecer, el ojo rojo del cíclope que habita en los cielos terminó por despertar al ave.
Sobresaltada, y comprendiendo que el velero navegaba hacia lo desconocido, desplegó sus alas y emprendió el vuelo.
El pájaro, angustiado, trató de descubrir las tierras seguras donde siempre había vivido. Pero el mar había robado el horizonte.
Escudriñó entonces hacia el Poniente, en busca de aquel familiar ejército verde y amarillo que formaban los pinos de la breña.
Pero las olas violetas se rieron del indefenso pájaro.
El terror empezó entonces a encharcar su corazón.
Y el ave trató de hallar refugio en las nubes.
Mil alfanjes de hielo cayeron entonces sobre sus plumas y poco faltó para que se precipitara al océano.
En un último esfuerzo puso proa al sol. Pero aquel gigante, al que había visto levantarse redondo y pesado al amanecer, también había aprendido a volar. Y el pájaro entendió que el cíclope no era de su bandada.
Exánime, desorientado y con las cuencas azules de la muerte bajo sus patas, el ave se fijó en la arboladura de aquel velero sobre el que había despertado.
Y retornó a lo alto del mástil. Algún tiempo después, la eternidad verde y ondulada del mar depositó al navío en otro puerto.
El pájaro voló entonces alegre y confiado hasta la selva.

- J.J. Benítez -



14 comentarios:

Nur dijo...

Uuufff.... menos mal que llegó a buen puerto...

Besotes de lunes tirando a miércoles...

estoy_viva dijo...

Que relato mas bonito te tiene en tesion hasta el final pensando que le pasara al pobre pajarito...sacaria una moraleja de este relato....nunca dejes de tener esperanza aunque todo lo veas negro....
Con cariño
Mari

hoy dijo...

Angeles yo hoy vuelo confiada en mi selva por que soy como éste pajarito que viví mi infierno para entender que la vida iba ahora en otra direccíon...
No sé estoy aprendiendo tanto.. y os tengo que dar las gracias por acompañarme en este camino

GRACIAS DE CORAZÓN CUANDO VIENES A MI BLOG ME DEJAS ALGO DE TI QUE ME CONSUELA Y HACE SENTIRME COMPRENDIDA Y CUANDO VENGO AQUI SIEMPRE NOS REGALAS UNA GRAN LECCIÓN... : )

SILVIA dijo...

COMO ME GUSTA BENITEZ¡¡¡ LEI ALGUNA VEZ, HACE MUCHOS ALGUN LIBRO SUYO¡¡
ME ENCANTO EL RELATO ANGELES, SIEMPRE DANDO ESA NOTA DE REFLEXION PARA EL DIA
BESITO BIEN GRANDEEEEEEEEEEEEE¡¡

DIAVOLO dijo...

Precioso relato.

Todos nos hemos sentido desorientados alguna vez en la vida, y en ocasiones es muy difícil volar hasta allí donde siempre nos habíamos sentido seguros... pero hay que adaptarse a las circunstancias, esperar, tener paciencia y siempre seguir luchando.

Un besote.

salvadorpliego dijo...

Se vuela la imaginación con este tipo de historias… Buena selección la tuya. Un placer estar por aquí.

SOL dijo...

Me dio tristeza por un momento pensé que iba a dejar de luchar y moriria en las aguas del mar.. por suerte encontró un lugar donde volver y descansar... por suerte encontró la tranquilidad en aquel barco que lo llevo a tierra firme!!!
Hasta los pajaros que saben volar a veces sienten miedo...
Besos cielo.. lenos de luz como siempre!!!

mardelibertad dijo...

Mas le valió volver a lo que conocía y no seguir sin saber que encontrar.
Besos

LuNa... dijo...

bello.BELLISIMO

HAY QUE PASAR POR
DIFICULTADOS
COMO ESE PAJARITO

DESPUES EL PUERTO ES SEGURO
SU LIBERTAD

UN BESITO ANGELES
DESDE MI LUNITA

GRACIAS AMIGA POR ESTAR

LuNa

Regina dijo...

Una buena historia, elevarse puede producir miedo pero es la mejor manera de ver con más claridad el panorama.
Buena semana.

Jurema dijo...

Maravillosa historia!!

Cuando la vida nos pone en aprietos donde no podemos hacer nada, mejor retroceder y esperar, es de sabios guerreros!!!

Un beso perfumado de cariño.

Myr dijo...

Pasemos tormentas y lleguemos a buen puerto, lindo cuento que nos da la clave!

Besos Y muy Feliz Semana Santa!

TORO SALVAJE dijo...

A veces hay que agarrarse a un clavo ardiendo.
Me gustó.

Besos.

Themys Brito dijo...

Lo que debemos aprender del pajarito es permitirnos ser valientes como para salir volando y saber regresar si nos sentimos perdidos.
Un abrazo.