domingo, 15 de febrero de 2009

El bambú japonés

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo convierte en no apto para impacientes. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable; en realidad no pasa nada durante los siguientes siete años, a tal punto que un cultivador inexperto pensaría que las semillas eran infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año en un período de tan solo seis semanas la planta de bambú crece hasta treinta metros. ¿Tardó solo seis semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante esos siete años de aparente inactividad el bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
-Cuento Zen -

10 comentarios:

Alma dijo...

Primero trabajó sus adentros y despues se mostró al axterior, fuerte y flexible a la vez.

Sabes, hay algo muy hermoso sobre las cañas de bambú.

Un hombre sólo las ve florecer una vez en su vida, florecen muy pocas veces y cuando lo hacen florecen todas las del mundo a la vez, yo tengo amigos que tienen cañas de bambú y les he dicho en muchas ocasiones que si lo florecen y no me entero que me avisen, quiero ver esa preciosa flor aumque sea una vez en mi vida.

SoL LuNaR dijo...

luz

MARIO ALONSO dijo...

Pues el primero que pusiese una plantación de bambú, tuvo que estar siete años y medio viviendo en casa de sus suegros, jajaja...

roxana dijo...

muy bueno, principio de saber esperar, no ansiedad, sino paciencia. todo llega!
cuando se hecha raices t se espera que crezca! me gusto
un beso
buena semana
roxana

Ángeles dijo...

Hermoso cuento, que demuestra la importancia de la paciencia y del saber esperar. Así como creció el bambú crecen las semillas del cariño que sembramos cada día a nuestro alrededor, y aunque tarden en llegar, florecen siempre los buenos sentimientos, siempre acaban por florecer, tardarán horas, días, meses o años, pero florecerán.

Te deseo una gran plantación de cariño que de sus frutos en un tiempo más breve que el bambú amiga ;-)

Un besito muy fuerte, y que empieces con mucho ánimo y fuerza la semana que está a punto de comenzar.

Abrazos

la_sombra dijo...

muy buen blog te felicito
un gran saludo desde israel medio oriente
http://elbohemiodelanoche.blogspot.com/

Poetiza dijo...

Cuento hermoso que no conocia. Asi debo tener paciendia para ver mis lirios florear. Besos, cuidate.

Maria Rosa dijo...

Que belleza esta historia.

Me encantan los relatos que te dejan algo, una morelaje, una enseñanza, un consejo.

Pues habrá que aprender a tener paciencia :)

Vine a conocer tu rincón Angeles, desde el Castillo de la Amistad.

Besos para vos

Themys Brito dijo...

Me encanta este cuento. Yo habría sido una de las que piensan que las semillas no sirvieron. Jaja... no me gusta para nada esperar. Pero bueno, aquí hay para mucha reflexión.
Besitos.

Nerina Thomas dijo...

Cuánta enseñanza. La base, el sosten!! je nada!!!
bellísimo amiga!!