miércoles, 10 de diciembre de 2008

El billete de 50 euros


Pablo, con el rostro abatido de pensar, se reúne con su amiga Laura en un bar a tomar un café.
Deprimido, descargó en ella sus angustias... que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación!...

Todo parecía estar mal en su vida. Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 EUROS y le dijo: ¿Quieres este billete?

Pablo, un poco confundido al principio, le contestó: Claro, Laura... son 50 EUROS, ¿quién no los querría?
Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle: Y ahora, ¿lo quieres también? Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 EUROS. Claro que lo cogeré si me lo das.

Laura desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado. ¿Lo sigues queriendo?
Mira, Laura, sigo sin entender a donde vas, pero es un billete de 50 EUROS, y mientras no lo rompas, conserva su valor...
Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o te pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido...

Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado. Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de 50 EUROS para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite. Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.

Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...

¿Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente merecemos más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos? Claro que no basta con el mero propósito... Se requiere acción y existen muchos caminos.

4 comentarios:

Alma dijo...

Y todos esos caminos que causan tanto dolor, cuando te sientes que no vales nada, son los más valiosos, los más sabios, de ellos es el poder de la superación.

Tú eres esencia del creador, amor,lo más valioso que existe en el universo.

Tienes una foto en mi blog, para tí, grácias por tus escritos, aprendo mucho de ellos.

Un abrazo apretadito, para ti.

Alma dijo...

Dentro de unos días pondré lo de NOCHE BUENA y allí dejaré en mi blog tu oración, la guardo para esos días.

Grácias por tu amor.
FELÍZ NAVIDAD.

MARIO ALONSO dijo...

Éste sí que lo conocía... pero es una nueva enseñanza buenísima y enriquecedora... como siempre.

Besitos, amiga.

Themys Brito dijo...

Esta me encantó. Es demasiado fácil concentrarnos en lo arrugados y pisoteados que estamos...
Un beso.