miércoles, 19 de noviembre de 2008

Obstáculos

Voy andando por un sendero.
Dejo que mis pies me lleven.
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.
Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.
Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa.
Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo... dudo.
Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.
Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo
Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos... Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo... y resisto.
Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado... descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños...
Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso.
Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad.
Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.
Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja: -¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?
El niño se encoge de hombros y me contesta: -¿Por qué me lo preguntas a mí?
Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras... Los obstáculos los trajiste tú.
- 26 cuentos para pensar - Jorge Bucay -


8 comentarios:

SOL dijo...

Genial .. este BUCAY siempre me deja con la tranquilidad que tiene el al contarlos!!! Escuchaste sus cuentos en CD ??? Es super buenos .. este es precioso!!! A veces los obstaculos solo los provocamos nosotros!!! Muy bueno cielo!!! Besotes de miercoles!!!

SOL dijo...

Son super buenos.. se me fueron los deditos mal.. perdon!!!

Angeles dijo...

Si solcito!! los tengo en audio y me gustan mucho!!. Te entiendo ..aunque se te escapen los deditos...
Un gran beso:)

Alma dijo...

Creo que si me pasara a mi pensaria....
tal vez estos obstáculos me están invitándome a quedarme donde estoy, no deberé ir a la ciudad?????
A ese bosque de muros y piedras donde la gente no se conoce, no se saluda y todo parece frí???????

Me quedo en el campo....aquí tambien hay metas interiores más preciadas.

SOY SILVIA dijo...

CREO QUE POR MAS QUE TENGAMOS ESOS OBSTACULOS, QUE MAS DE UNA VEZ SON PROVOCADOS PRO NOSOTROS MISMOS, DEBEMOS TENER EN CLARO QUE SIEMPRE QUE UNA PUERTA SE CIERRA, OTRA SE PUEDE ABRIR¡¡¡¡
BUCAY EXELENTE¡¡¡
TE DEJOO UN BESO GRANDE
SILVIA

Themys Brito dijo...

Que lindo pensamiento. A veces nos ponemos tantos obstáculos pero nos empeñamos en que son otros los que los colocan. A mi me convendría remover algunos de los que he puesto. :)
Un abrazo.

M@R dijo...

BUENO, BUENO, BUENO,,,

HAY QUE SABER IR POR ESTA VIDA POR EL CAMINO DERECHO E IR APRENDIENDO,,,

ABRAZOS,,,

MARIO ALONSO dijo...

...y tuvo que ser la inocencia de un niño la que nos diese tal lección...

Así es la vida, nosotros la complicamos, pero, afortunadamente, también tenemos la llave para abrir puertas, saltar zanjas, trepar muros... y llegar a esa ciudad.