lunes, 3 de noviembre de 2008

Dones


Te doy un vacío
te doy una plenitud
desenvuélvelos con cuidado
—uno es tan frágil como el otro—
y cuando me des las gracias
fingiré no advertir la duda en tu voz
cuando digas que es lo que deseabas.
Déjalos en la mesa que tienes junto a la cama.
Cuando despiertes por la mañana
habrán penetrado en tu cabeza
por la puerta del sueño. Dondequiera que vayas
irán contigo y
dondequiera que estés te maravillarás
sonriente de la plenitud
a la que nada puedes sumar y el vacío
que puedes colmar.

-Norman MacCaig -

3 comentarios:

Alma dijo...

áÁngeles, el corazón nos dice lo nismo que este texto.

No está siempre ni lleno ni vacio, dá y toma, toma y dá, esta es la realidad.

Themys Brito dijo...

Ah sí, lindo regalo... como lo es el de poder pasarse por aquí para colmar vacíos.
Un saludo.

Angeles dijo...

Alma:
Si es así.. como el corazón. Gracias por tu amor.

Themys:
Tus relatos también colman mis vacíos.
Gracias