jueves, 11 de septiembre de 2008

Las cuatro operaciones matemáticas básicas

Suma:
Cada noche de amor de que has gozado. Los oros de la tarde en agonía. La ardiente languidez del mediodía. Añade los recuerdos más dichosos disfrutados al lado de tus hijos. Los instantes de paz que has disfrutado. Un "gracias"... que has sentido muy sincero. El afecto de un amigo verdadero y los amaneceres venturosos...

Resta:
Las noches de amor que no han llegado. La tarde aquella en que tu amor moría. La traición que conociste un mediodía. Quita todos los instantes tormentosos y decepciones al crecer los hijos. Las horas de tristeza que has pasado. La ingratitud de quien no fue sincero. Las ofensas de un amigo traicionero y los amaneceres nebulosos.

Divide:
Entre alguien cuando sufre tu sonrisa y haz su dolor y su pesar más leve. La última moneda que te queda entre el pobre, el anciano abandonado y el que está en una cama aprisionado. Parte tu corazón y tu cariño con quien será en la vida siempre niño. Divide tus momentos de alegría y de felicidad aunque sean breves...

Multiplica:
Tu fe con oraciones y todos tus esfuerzos por ser bueno. Multiplica tus obras, tus acciones. Multiplica tu afán por darte pleno.
Feliz aquel que en su existir aplica las cuatro operaciones principales. De lo bueno que recibió a raudales resiste amargura, decepción y males y si del saldo divide los caudales, verá que el que divide multiplica...


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