sábado, 23 de agosto de 2008

Alas

"El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.
El rey mandó llamar curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil.
Publicó por fin un bando entre sus súbditos, y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines.
Traedme al autor de ese milagro, dijo.
En seguida le presentaron a un campesino
¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso?
Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: No fue difícil, Su Alteza : sólo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar"

5 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Hola, paso, saludo desde Buenos Aires y prometo volver.


Te abrazo.
MentesSueltas

Angeles dijo...

Que bonito abrazo y nada menos que de Caseros, hemos sido vecinos. visitaré el tuyo.

Jayja para tí... dijo...

Angeles, es como si eso hubiesemos de hacerles a los hijos, me emociona porque ellos tienen miedo de volar, y nosotros tal vez cremos que están enfermos y viene alguien sencillo como el "campesino" y ve la solución, muy bonito...un beso

Edward Padilla dijo...

buen mensaje, nos habla de la autosuficiencia.

Angeles dijo...

si Jayja, Edward
Todos tenemos alas pero aveces las olvidamos, entonces necesitamos que alguien o algo nos lo recuerde.