lunes, 11 de agosto de 2008

Salmo 23

El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar;
El me hace descansar en verdes paraderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el recto sendero
por amor de su Nombre.

Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo,
tu vara y tu bastón me infunden confianza.

Tú preparas ante mí una mesa
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor
por muy largo tiempo.





2 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Muy motivador...

Meli dijo...

Está hermoso tu espacio, mi peli roja hermosa... "me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas", esta parte me fascina... es que Dios siempre otorga fuerzas al cansado.

Un enorme abrazo y feliz día.