jueves, 31 de julio de 2008

El jarrón y la rosa amarilla


Cierto día en un monasterio budista, se encontraron con la muerte de uno de sus guardianes y fue preciso encontrar un substituto. El Gran Maestro convocó a todos los discípulos para determinar quien seria el nuevo centinela.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, dijo:
"Asumirá el puesto el primer monje que resuelva el problema que voy a presentar."
Entonces coloco una magnifica mesita en el centro de la enorme sala en que estaban reunidos y encima de esta, colocó un jarrón de porcelana muy caro con una rosa amarilla de extraordinaria belleza en él y dijo así:
"!Aquí esta el problema! "
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena; un jarrón de extremo valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro. ¿Que representaría?, ¿Que hacer?, ¿Cual es el enigma? En ese instante, uno de los discípulos saco una espada, miro al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y... destruyó todo de un solo golpe. Tan pronto el discípulo retorno a su lugar, el Gran Maestro dijo:
"Usted será el nuevo guardián del Castillo".
Cuando se presenta un problema, ¿qué harás para deshacerte de él?


2 comentarios:

Lobo Alpha dijo...

A veces los problemas no se ven...


...o no los queremos ver.

Angeles dijo...

...no los queremos ver. Pero tarde o temprano hay que enfrentarlos, no se van solos.......