jueves, 19 de junio de 2008

Identidad


En la vida mortal, lo que nos limita en primero y último lugar son los nombres, los rótulos y las definiciones. Tener un nombre es útil - nos permite saber cuál es el certificado de nacimiento que nos pertenece - pero no tarda en convertirse en una limitación. El nombre es un rótulo. Define un lugar y una hora de nacimiento, en una determinada familia. Al cabo de unos años, el nombre define que vayamos a una determinada escuela, y que después sigamos una determinada profesión. Cuando llegamos a los treinta años, nuestra identidad está encerrada en un cajón de palabras. Las paredes del cajón podrían estar hechas de lo siguiente: “Abogado tributario católico, educado en x universidad, casado, padre de tres hijos y con una hipoteca”. Aunque es probable que esos hechos sean exactos, son engañosos. Atrapan a un espíritu incondicionado dentro de unas condiciones.

- El sendero del mago-Deepak Chopra-

No hay comentarios: